- Recibieron carritos de comida gratuitos para sus operaciones formales y reglamentadas.
Los Ángeles, Cal.- Roció Martínez, una madre inmigrante del estado de Michoacán, llegada hace 13 años con muchos sueños, hace posible uno de sus anhelos más queridos: tener su propio carrito de comida con el permiso oficial de las autoridades para seguir su trabajo como vendedora ambulante de tamales.
Martínez no disimulaba su felicidad. A todos sonreía y miraba. Algunos le preguntaban, ‘¿cuál va ser el tuyo?’ refiriéndose a los 5 carritos de comida que habían en la sala de ceremonia de la entrega de dichos carritos a los participantes del programa del Departamento de Oportunidades Económicas (DEO) del condado de Los Ángeles.
El evento realizado el 16 de julio en el Este de Los Ángeles fue presidido por la presidenta de la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles y supervisora del Primer Distrito, Hilda L. Solis, quien le entregó un cheque de 250 mil dólares a la directora del DEO, Kelly LoBianco para ampliar el programa.
Solís anuncio la entrega de 199 carritos de comida gratuitos que cumplen con las normas sanitarias para operar en áreas no incorporadas del condado de Los Ángeles.
Los acreedores a los carritos de comida, que son para venta de tamales, fruta y hot dogs o tacos, han cumplido y completado los requisitos del programa.
Lo que quieren las autoridades del condado es reducir las barreras para las pequeñas empresas y ayudar a los emprendedores a transitar hacia operaciones formales y reglamentadas.

Martínez ya completó los requisitos para el carrito de tamales.
“El proceso no es nada fácil”, dijo. “Pero vale la pena. Todo te va a costar, lleva tiempo, aunque a veces uno quiera las cosas rápido, pero no es así”.
Dijo que el proceso es paso por paso porque es para toda la vida y aconsejó que las personas interesadas que acudan a todos los cursos y que asistan a todas las reuniones para que aprendan, y que no se den por vencidos.
Comentó que aunque el proceso es largo, no es difícil porque siempre hay alguien que los asesora y los guía para completar todo el proceso.
El Programa de Carritos para Venta Ambulante ofrece más que solo la entrega de carritos, también proporciona subsidios completos para los permisos de venta ambulante (SVRC), asistencia técnica personalizada y apoyo para la obtención de permisos.
A través del DEO y las asociaciones del Condado, los vendedores también pueden acceder a: El Programa de Operación de Microempresas de Cocina en el Hogar (MEHKO), que permite a los vendedores elegibles utilizar sus hogares como cocinas de preparación y el Programa de Subsidio de Permisos Sanitarios CMFO, que ofrece hasta un 75% de subsidio en las tarifas relacionadas con los permisos.
También ofrecen Subvenciones de Formalización del Fondo de Movilidad para Pequeñas Empresas, que brindan hasta $5,000 en ayuda para que los vendedores cumplan con los requisitos de permisos.


A la oriunda de Michoacán, el carrito de comida- que le costaría unos 8 o 10 mil dólares- le salió gratis.
“Es un carrito muy precioso”, opinó sobre su instrumento de trabajo mencionando que es practico y que le caben en sus depositos 200 tamales, exactamente los que ella elabora con la ayuda de su esposo todos los días para su venta en el Home Depot de Covina localizado en la calle Badillo y la avenida Asuza.
“Tienen compartimientos. Están calientes (los tamales) por todo el día. Tiene su tanque de gas. Es bonito y practico, tiene de todo, solo hay que echarle ganas, llenarlo y a darle a trabajar”, dijo al contar que ahora con su carrito de color rojo se siente más tranquila al salir a la calle a trabajar porque sabe que están haciendo las cosas bien.
La madre de Nicole y Erika, comentó que las pequeñas son el motor de su vida y quienes la impulsan a echarle ganas todos los días.
Ella y su esposo de levantan a las 4 de la mañana para poder preparar los tamales estilo Michoacán, luego llegan temprano para venderlos al Home Depot y tras venderlos acuden a realizan las compras para su siguiente preparación. “El trabajo es todo el día y todos los días”, dijo “No podemos faltar porque tenemos que tener constancia para seguir creciendo y que los clientes sigan yendo”.
Martínez dijo que sus tamales son especiales porque los hacen con mucho amor y con toda la dedicación para que cuando las personas los prueben les lleguen gratos recuerdos de sus mamás, abuelitas o tías.

