- Un 50% de las niñas y 28% de los niños dicen sentirse tristes y deprimidos durante dos semanas consecutivas.
- Graves impactos sobre todo entre los indígenas y personas de color.
Los Ángeles, Cal.- Depresión, ansiedad e ideas suicidas son problemas de salud mental más frecuentes a los que se enfrentan niños y jóvenes, dijeron expertos quienes afirman que para contrarrestar esos males de nuestro tiempo hay soluciones como la terapia cognitiva conductual (CBT por sus siglas en inglés).
El CBT es un tipo de terapia que se enfoca en cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos están interconectados y cómo pueden influenciarse mutuamente para mejorar la salud mental.
La Profesora Asistente de la American Health del Departamento de Salud del Comportamiento y Sociedad de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, Kiara Álvarez, explicó los retos de los jóvenes latinos y de color y por qué cada vez se sienten mas tristes.
Durante una video conferencia organizada por American Community Media (ACOM) el pasado 25 de julio la profesora dijo que como sociedad hay muchas cosas que se tienen que abordar porque generalmente se escuchan que en las escuelas miran los síntomas de la salud mental de las personas, pero no es un diagnóstico clínico o de un psicólogo.
Refirió un encuesta del 2023 que indica que el 50% de las niñas y un 28% de los niños dijeron sentirse tristes y deprimidos durante las dos últimas semanas.
“Lo que es aterrador”, afirmó al decir que la mitad de las niñas están sintiéndose con esos problemas de salud mental.
Por etnicidad comentó que los jóvenes indígenas y luego los latinos son los que experimentan mas esos tipos de emociones. “Hay otros impactos cuando hay muchas identidades marginalizadas como las personas LGBTQ, que ellos tienen tasas muy altas”, mencionó.
“Vemos actos de intento de suicidio mas altos para las niñas, pero los suicidios en los niños que lo logran son más porque usan métodos más letales”, explicó.
Dijo que desafortunadamente las tasas de suicidio han subido para los grupos que antes tenían tasas mas bajas como la de las niñas.
Explicó que en la prevención del suicidio hay muchas cosas y formas de intervención, pero que muchas personas que intentan suicidarse no tienen necesariamente una condición de salud mental.

“Nos hemos dado cuenta que va más allá de la salud mental sobre todo con las personas con condición de disparidades”, dijo al explicar que la disparidad es en cuanto a la falta de acceso a salud mental sobre todo con indígenas, latinos y negros. “Los latinos menores de 18 años tienen las tasas de menos seguros” de salud, afirmó.
Aunque dijo que para todo mundo hay problemas de acceso a la salud mental, en los jóvenes y adultos negros y latinos empeora la falta de tratamiento y más para padres que no hablan el idioma inglés.
Otro impacto dijo es el racismo sistemático indicando que se está empujando a los jóvenes de color a un sistema para castigarlos. Estamos “trabajando en el sistema criminal en vez de un tratamiento de salud mental”, opinó la profesora.
Sobre los impactos de las redadas migratorias en niños y jóvenes dijo que los médicos asumen que cualquier separación de padres e hijos en redadas o cosas con esas experiencias son malos para su desarrollo.
“Esto nunca debe de pasarle a los niños”, afirmó. “El impacto es muy profundo y traumático; como tal es una perdida en la comunidad y hay impactos económicamente, lo que son eventos traumáticos para los niños que también lo están viendo por las noticias, redes sociales y eso les afecta”.
También considera la experta que el racismo estructural y la pobreza están interactuando en contra de la salud mental por lo que indica que sacar a los niños, jóvenes y sus familias de la pobreza es sacar el estrés tóxico en ellos.
“Muchas veces están luchado para sobrevivir, como proveer a la familia”, mencionó y explicó que las personas tienen prioridades de preocupaciones en el contexto de lo que están sufriendo, lo que aumenta los problemas en su salud mental.
Álvarez dice que una de las soluciones es la extensión del Medicare, que los recursos lleguen a las comunidades para que la gente no se sienta desalentada y pedir ayuda.
Sale de la oscuridad a través del apoyo y amor de su mamá y familia
Victoria Birch es una joven que desde la a dolencia lidiaba con problemas de salud mental, lo mismo que su madre quien no la pudo cuidar como ella deseaba y la joven terminó en el sistema de acogimiento temporal (Foster care) para recibir el apoyo que necesitaba.
“En ese momento no sentía apoyo sino que me estaban echando. Mi mamá tenía 4 hijos y mi papá también otros hijos. Tengo 3 hermanos, pero soy la única que terminó en el sistema de acogida, eso fue muy pesado para mí y poder entender mi sentimiento de pertenecer, que termine con amistadas no muy saludables y en un lugar oscuro”, reveló la joven.

Dijo que estuvo en la cárcel desde los 16 años hasta los 22, pero desde que salió ha podido construir una relación con su mamá y conectarse, en los últimos años, con terapeutas que le han enseñado que muchos de ellos no solo trabajan por dinero.
“Esas cosas me ayudan a que las personas me contacten cuando estoy teniendo dificultades y eso es importante para mí”, dijo durante la video conferencia en la que estuvo presente su madre Gennie Harsen.
Hasen dijo que estaba pasando por situaciones muy difíciles cuando su hijo mayor falleció. “Enterrar a un hijo es el final. Fue el motivo por el que la puse en el sistema, no fue porque no me importara sino porque no era la forma como (ella) recibía el amor. Intente lo mejor posible, llevarla a un lugar y estar alrededor de ella.
Como padres sentimos que los hijos deben sentirse amados y hubo un punto que no podía hacer eso. Tuve que rezar y requirió lagrimas para tomar esa decisión y la tomé porque sabría que habría una familia que le podría mostrar amor de una manera pero no resultó así. Yo hubiera querido que eso no sucediera pero gracias a Dios sucedió para reconectarnos, escucharnos y para entendernos”.
Victoria dijo que tener relación con su familia ha sido un camino de salud mental. “He vivido sola des los 16 a los 22 años. Es una etapa muy importante. Es cuando aprendes las habilidades de los adultos. Trabajar con mi mamá eso me ha ayudado, decirle quiero salir de la casa, puedo estar contigo. Desde que estoy haciendo esto es mi fan mas grande”.
La joven comentó que lo mas difícil era estar en el sistema judicial con 50 niñas de las que dijo nadie de ellas tenía salud mental. “Ellas tenían sus propias luchas y no todas están dispuestas a abrirse”, dijo. “La vida no era fácil”.
Para Victoria el amor y la nueva relación con su madre es una sanación, lo mismo que conectarse con lo más profundo de su esencia como humana. “Estar en espacios indígenas, escuchar los tamborazos africanos, adentrase en las culturas, es mantenerse en salud mental”.
La doctora Ovsanna Leyfer, profesora adjunta de investigación del Departamento de Psicología y Psicóloga Clínica titulada en el Programa de Tratamiento del Miedo y la Ansiedad en Niños y Adolescentes del Centro de Ansiedad y Trastornos Relacionados en la Universidad de Boston habló que meses después del inicio de la pandemia la Academia Americana de pediatría declaró una emergencia nacional en salud mental infantil.
“Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, el número de estudiantes de secundaria que informaron de tristeza o desesperanza persistentes aumentó un 40 % entre 2009 y 2019.
Lo que supone más de uno de cada tres estudiantes. Y esta crisis no está causada por un único factor. En cierto modo, es una tormenta perfecta”, dijo al indicar que el aumento es debido al uso de las redes sociales y los teléfonos inteligentes.
Comentó que el uso de las nuevas tecnologías ha dado pie al ciberacoso y que los niños y jóvenes tengan constantemente la capacidad de saber quién está haciendo qué, donde y en qué no están ellos participando.
“Reciben esta retroalimentación constante sobre lo que están haciendo y lo que no están haciendo”, dijo al explicar que estudios indican que el estar un mayor tiempo frente a una pantalla está relacionado con la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño.
Pero que también hay factores como las presiones académicas y sociales que igualmente han contribuido a la crisis en la salud mental.
Leyfe mencionó que con la terapia cognitiva conductual (CBT por sus siglas en inglés) entre el 60 y 80% de los jóvenes con ansiedad mejoraron significativamente. Y aunque las tasa fue menor para los casos de depresión dijo que son buenos resultados porque enseñan habilidades que se afrontan durante toda la vida.
No es una terapia de por vida sino como media son 16 sesiones que se pueden realizar en clínicas, escuelas, hospitales y ahora lo ofrecen cada vez mas online para llevarla a lugares remotos y desatendidos, mencionó.
“Es una herramienta poderosa para empoderar a los jóvenes y para que puedan sobrellevar la situación”, afirmó.
Soo Jun Lee es terapista matrimonial y familiar, y directora de Yellow Chair Collective (YCC) y cofundadora de Entwine Community, que se especializa en la formación y el asesoramiento sobre cuestiones relacionadas con la salud mental de los asiáticos dijo que la generación Z está en medio de una crisis de depresión masiva.
Indicó que datos del National Institute of Mental Health indican que el 22% de los jóvenes de 18 a 25 años están pasando por eso. Y que hay estudios que hablan de que un 34% de los jóvenes adultos reportan que se sienten solos frecuentemente.
Dijo que según fuentes de los CDC (Centros de Control de Enfermedades) los asiáticos americanos son que tienen menos acceso a salud mental de todos los grupos.
Indicó que se debe al mito de ser la minoría modelo: exitosos, correctos y que no hacen ruido. Es un mensaje en lo que no tienen espacio para que ellos se expresen si tienen ansiedad, pánico y en que puedan recurrir por ayuda, explicó.
Habló de los traumas Inter-generaciones a los que se enfrentan los jóvenes cuando por dentro dicen que ellos no han sufrido lo suficiente como sus abuelos o padres que han pasado por guerras.
Otro de los problemas que la terapista observa es que no hay suficientes psicólogos que atiendan a sus pacientes en su cultura y sus lenguas. “Solo el 3% de los psicólogos se identifican como asiáticos”, reveló.
Por medio de su organización ofrecen retiros de restauración de bienestar en la que se equilibra la identidad y la herencia de los participantes, que con la ayuda de terapeutas trabajan en grupos ocupacionales y de movimiento como taichi y contar historias.
No solo hablan de la salud mental sino que también hacen dinámicas familiares, comentó Lee.


La doctora Ovsanna Leyfer (der.) profesora adjunta de investigación del Departamento de Psicología y Psicóloga Clínica titulada en el Programa de Tratamiento del Miedo y la Ansiedad en Niños y Adolescentes del Centro de Ansiedad y Trastornos Relacionados en la Universidad de Boston y Soo Jun Lee (der.) terapista matrimonial y familiar, y directora de Yellow Chair Collective (YCC) y cofundadora de Entwine Community.

