- No ven esperanzas de recuperación y democracia en el país latinoamericano a corto plazo: expertos en política.
Los Ángeles, Cal.- Para los venezolanos, los 27 años bajo una dictadura no se han terminaron con Maduro detenido, al parecer, a corto plazo, seguirán con el mismo régimen pero avalado por la actual administración estadounidense que quiere los recursos de la venta del petróleo para un fondo que no iría a la Tesorería de Estados Unidos sino a instituciones bancarias en el extranjero.
Así lo manifestaron expertos en el tema quienes participaron en una video conferencia organizada por American Community Media (ACoM) el pasado 9 de enero, a unos días del bombardeo que sufrió Venezuela para la detención del presidente Nicolás Maduro quien se encuentra en medio de un juicio por narcotráfico en Nueva York.
A tres meses de una creciente presión militar estadounidense contra Venezuela, los acontecimientos dieron un giro dramático con la intervención militar directa para la destitución de Maduro haciendo que la crisis política del país sudamericano sea más incierta, dijo la moderadora de ACoM, Pilar Marrero, quien es venezolana.
Explicó que las consecuencias se extienden más allá de Venezuela y que el uso de la fuerza militar para derrocar a un gobierno plantea cuestiones fundamentales sobre la dirección de la política exterior estadounidense y si este momento supone un retorno más amplio a estrategias intervencionistas agresivas, con implicaciones para las normas internacionales y la estabilidad mundial.
Alejandro Velasco, de la Escuela Gallatin del Departamento de Historia de la Universidad de Nueva York y editor ejecutivo del Informe NACLA sobre las Américas dijo que como venezolano hay emociones y ansiedad sobre el futuro porque la crisis política en la que se encuentra su país no es de años sino de décadas y ahora se está entendiendo la idea que Estados Unidos está interviniendo directamente por medio de explosiones y presión, esto último en referencia a la detención de Maduro.
“Estamos hablando de un cambio dramático en la política y de la fuerza del día a día de los venezolanos en donde la ansiedad es un sentimiento bastante incidente”, dijo el experto quien indicó que después de los eventos dramáticos de la incursión armada en Venezuela nada ha cambiado salvo con los jugadores del poder.
Sostuvo que hay un sentimiento de miedo y de shock de lo ocurrido. “Hay un sentimiento de confusión” indicó. “Básicamente tenemos un sentido de expectativa y no de esperanza, que está estancado con lo que respecta a los prisioneros políticos”.
Contextualizó que hace unos días se hablaba de los prisioneros políticos y de conciliación; del trabajo con la administración de Trump e incluso de que el mandatario podría ir a Venezuela, cosa que hace unas semanas, previo a la detención de Maduro, era impensable.
Velasco considera que el panorama en el país latino americano ha dado forma a un sentido de oportunidades y posibilidades con una transición democrática, pero no ha visto de la administración (de Trump) que sea una preocupación sino que el sentimiento es que Estados Unidos va tras el petróleo y su posición geopolítica con la dominación de recursos que tienen que ver también con Groenlandia y Stephen Miller (subjefe de gabinete y asesor de seguridad nacional).
“Estamos viendo, con lo que pasa en Venezuela, que es una parte instrumental con lo que parece ser un movimiento geopolítico de Estados Unidos”, opinó. “Y la transición democrática no parece ser la veta”.
El experto dijo que no le sorprende que el interés principal sea el material sino la candidez y el descaro con lo que se está dando.
Explicó que cuando se habla de intervenciones en América Latina en el siglo XX es discordante escuchar que es de los intereses de los que se hablan y la manera fría con lo que se expresa de ellos.
Sobre María Corina Machado quien aspira al poder de Venezuela, en un proceso democrático, sostuvo que no tiene el respaldo de las instituciones, las fuerzas policiales, ni de los recursos. Recientemente Machado estuvo visitando la Casa Blanca y el Congreso para ser tomada en cuenta en el proceso político que se está dando en su país.
Para Mariano de Alba, abogado venezolano y experto en geopolítica, derecho internacional y diplomacia, el gobierno de Maduro tuvo mucho cuidado en cómo responder al gran esfuerzo militar en el Caribe, como una auto defensa, por el hecho de que Estados Unidos no lo considera como el presidente del país sudamericano.
Dijo que Maduro desde marzo del 2020 tenía cargos en su contra porque dicen ha estado involucrado en narcotráfico.
“El año pasado Estados Unidos intentó presentar un caso en términos legales alegando que Maduro estaba a cargo del cártel de los soles, una organización de narcotráfico”, dijo el experto que el cártel existe pero no es como los de México.
El experto explicó que Venezuela solo ha sido lugar de tránsito de drogas en el que los narcotraficantes han atacado al ejército y el gobierno, al parecer, dijo se hace el ciego.
Mencionó que el presidente Trump ha presentado el ángulo del inmigrante, en el que su discurso dice que Venezuela manda a criminales y narcotraficantes a Estados Unidos. “Es verdad que hay una comunidad grande (de venezolanos) en Estados Unidos por la crisis económica durante el régimen de Maduro pero la gran mayoría de venezolanos son personas trabajadoras y que buscan una manera de salir adelante después de salir de su país por persecución o por situación económica”, sostuvo. “La minoría ha cometido un crimen o tiene conexiones con narcotraficantes”.
De Alba considera que es difícil dejar a Maduro en el poder pero que es preocupante que la estrategia de la administración Trump, de poner su atención en el hemisferio oeste, sea con amenazas y coerción.
“Históricamente lo que ha unido a las Américas son los valores de democracia y derechos humanos”, indicó el experto tras decir que la extracción de Maduro pone la amenaza no solo en Venezuela sino para otros países.
“Hemos visto al gobierno de México haciendo concesiones y había tensiones con Petro (presidente de Colombia)”, mencionó. “Ahora nos estamos moviendo en un escenario en que Estados Unidos esta aprovechado el éxito de la detención de Maduro para tener coerción en América Latina y el mundo.
Advirtió que aunque la Unión Europea tienen herramientas para ir en contra de lo que se ha visto, dado el precedente, a largo plazo van a darse más movimientos en Europa para tratar de cubrir y disminuir el riesgo de que los Estados Unidos pueda avanzar en su geopolítica.
“Trump dice ahora que Estados Unidos va a recuperar la industria petrolera”, consideró. “El problema es que no puede a menos que el problema político del país sea resuelto”.
Lo mismo opina Roxanna Vigil, becaria de Asuntos Internacionales en el Consejo de Relaciones Exteriores quien dijo que Trump ha dicho que el dinero (del petróleo) va a beneficiar a los venezolanos. Sin embargo, ahora mismo la experta ve que hay dos gobiernos, el de Trump y el de Venezuela, pero no el que representa al pueblo.
Explicó que Venezuela produce 900 mil barriles por día, lo que representa a escala global el 1%. “Es pequeño, pero la economía de Venezuela depende de las ganancias del petróleo”.
Comentó que para reconstruir la industria petrolera se necesitan cambios y leyes estructurales, además de inversión y caminos institucionales que les den certeza a los inversionistas. Dijo que se habla de 100 mil millones de dls, lo que implicaría varios años de recuperación de la inversión.
Por lo pronto aseveró que el suministro mundial de petrolero está muy bien cubierto y que en los años por venir va haber más petróleo, creándose una sobre oferta.
Además indicó que el petróleo venezolano es ácido y hay que refinarlo, y solo hay unas cuantas refinerías que hacen eso en el mundo, algunas de ellas en China, país al que Venezuela le debe mil millones de dls.
“Si se quiere reconstruir el sector energético, el de Venezuela es un compromiso de décadas que no encaja con la realidad”, afirmó.
Mencionó que Venezuela está bajo un programa complicado de sanciones con el gobierno en su economía y su sector petrolero y que aunque el secretario de energía de Estados Unidos ha dicho que su gobierno venderá petróleo, aun no hay detalles de ello.
Mientras tanto dijo que el bloqueo de Trump seguiría permaneciendo con excepciones del petróleo y de algunos bancos.
Vigil cuestiona la utilización de las ganancias del petróleo venezolano que se ha dicho no irían al departamento de finanzas y ni van a ser parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sino que terminarán en una cuenta estadounidense de la que no se sabe nada. “¿A dónde va el dinero para no termine en propósitos corruptos?”, se preguntó.
De Alba no tiene esperanzas a corto plazo de la recuperación de Venezuela, ya sin Maduro a cargo, porque argumenta que Estados Unidos está centrado en sus intereses y minimizando los de los venezolanos.




