• Ya hay una nueva generación de Chinas Oaxaqueñas que siguen la tradición
Por Jorge Vega Aguilar
Oaxaca de Juárez, Oax.-Fue una fiesta de hermandad comercial, de promover también el turismo, las tradiciones y que congregó a cientos de habitantes de esta ciudad, además de visitantes nacionales y extranjeros.
Al ritmo de la música de bandas, los locatarios de los emblemáticos mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez Maza desfilaron por varias calles del primer cuadro del Centro Histórico, acompañados por los maramoteros, los monos de calenda, enmedio del estruendo de la pirotecnia.
La Gran Calenda de los Mercados de Oaxaca se llevó a cabo el lunes de esta semana y reunió a los comerciantes de esos espacios de compra- venta en una de las celebraciones más representativas, en el marco de “Julio, mes de la Guelaguetza”.
La algarabía surgió alrededor de las 17:OO horas en la esquina de las calles 2O de Noviembre e Ignacio Aldama donde ya estaban congregadas cientos de personas dispuestas a disfrutar de esta celebración popular.


Las bandas de música iniciaron el recorrido, seguidos de los maramoteros, los monos de calenda, y luego las tradicionales Chinas Oaxaqueñas que bailaban al ritmo del “Jarabe del Valle” y que ahora ya tienen una nueva generación que seguirá sus pasos en estos festejos.
Jovencitas y niñas mostraron sus dotes dancísticas mientras desplegaban al aire sus amplias faldas, típicas de esa agrupación que portan en sus cabezas canastas de carrizo, adornados con flores y figuras religiosas y que es la parte central de su indumentaria.
La comitiva siguió por las calles Miguel Cabrera, Porfirio Díaz, Macedonio Alcalá, hasta llegar a la explanada del templo de Santo Domingo de Guzmán.
En el trayecto fueron obsequiados dulces regionales, utensilios de plástico, hierbas medicinales, y la alegría continuó, mostrando a los asistentes el orgullo de ser oaxaqueños.

Consolidándose una vez más así la unión que existe entre los vendedores de esos mercados tradicionales de la ciudad y que sin ellos la fiesta de la Guelaguetza no es posible.
Oaxaca cuenta con cuatro mercados históricos. No fue hasta medidos del siglo XVII que iniciaron en su creación cuando Fernández Fiallo compró la “Plaza del Marqués” y la cedió a los pobres para que allí fueran a vender los productos de su trabajo.
Antes, la compra-venta era al aire libre y diariamente en la misma Plaza del Marqués, la Plaza de Armas (Constitución) y en la Alameda que antes se llamaba “Plazuela de Cántaros” de acuerdo al libro Mercado de Oaxaca del Ayuntamiento citadino.





