- La originaria de la mixteca oaxaqueña es maestra en la Universidad Estatal de California en Fullerton y autora de la obra literaria “La Inocencia en la Mentira”, ganadora del premio International Latino Book Awards como Mejor Novela Juvenil.
Por Briana Mendez-Padilla
Ana Corro tenía quince años cuando se le ocurrió por primera vez la mentira que la enviaría a un convento y, más importante aún, a la escuela.
Al crecer en su pueblo Guadalupe de Ramírez localizado en la mixteca baja, en el distrito de Silacayoapam Oaxaca, Corro se dio cuenta de que la educación de las niñas consistía en enseñarles tareas domésticas que las prepararían para ser buenas esposas y madres.
Las únicas que quedaban exentas de eso eran las que se formaban para ser monjas, ya que se les permitía asistir a la escuela secundaria.
Entonces, le dijo a sus papás que quería ser monja, y rezó para que Dios la comprendiera. De ahí nació la mentira; no por malicia, sino por una curiosidad y determinación de aprender.
Corro ahora es una autora galardonada y una educadora, además de ser esposa y madre. Bajo el nombre de su protagonista Ita, su primera novela titulada “La Inocencia en la Mentira”, relata sus experiencias en el convento luchando por una educación; en un contexto político y social de la época.
Aunque fue una mentira lo que le permitió continuar sus estudios en Oaxaca, ha sido su sinceridad y honestidad lo que la ha conducido al éxito en Estados Unidos. Su libro ganó un premio del International Latino Book Awards como Mejor Novela Juvenil para jóvenes y adultos.
“Cuando yo era chiquita, me inspiraba la fuerza de decir, ‘pues voy a ver’. Aunque estaba muy insegura, con temor e incertidumbre, pensaba: Si lo hago, tal vez no me sale, pero si no lo hago, me voy a arrepentir o voy a quedarme con la duda”, dijo Corro.
Conectando a través de historias personales
A pesar de describirse a sí misma como callada y tímida, su novela surgió gracias a salirse de su zona de confort y unirse a un taller de escritura.
“En estos talleres empezamos a escribir con el corazón, a sacar lo que traíamos, y poco a poco lo fui haciendo y cuando me di cuenta pues creo que ya estaba armado el libro. Fue sin planearlo”, dijo Corro.
Ahí también conoció a Emmanuel Ruffa, un escritor argentino quien dirigió los talleres y eventualmente se convirtió en su editor. El describe a Corro como una persona humilde, sincera y muy trabajadora.
“La escritura de Anna no se guardó nada, no tuvo temor a decir lo que quería decir, no quedó atada al prejuicio del ‘que dirán’”, dijo Ruffa.

Algo que alentó a Corro a tomar su escritura más en serio y continuar fueron las reacciones de sus compañeros de taller realizado por Zom que se prestó para que escritores de diferentes partes de Latinoamérica se unieran. Para muchos, las historias de Corro eran su primera impresión de México y Oaxaca.
Es eso lo que es potente de la literatura de ficción autobiográfica explicó Ruffa, ya que ofrece beneficios tanto para el escritor como para el lector. Al escritor, le ofrece la oportunidad de enfrentarse a su pasado y reflexionar desde una perspectiva actual, como lo hizo Corro. Por otro lado, el lector puede disfrutar de una obra sincera y humana, con la que en algunos momentos incluso puede sentirse identificado.
Continuando la lucha por la educación
La importancia de la educación no es solo un tema que hace avanzar la trama de “La Inocencia en la Mentira” sino también un parte crucial de la vida de Corro.
En Oaxaca había estudiado hasta el bachillerato, y tras emigrar a los Estados Unidos a los 22 años, creyó que ya no estudiaría más.
“Yo siempre digo que me hubiera gustado ir a la universidad en México, pero por alguna razón, pues yo no luché lo suficiente para obtener eso”, dijo Corro. “Quizás porque la escuela estaba en un pueblo o porque era mujer, allá me sentía con menos recursos o posibilidades.”
Explicó que en su época, había aún más retos para ir a la universidad, tendría que una vez más irse del pueblo a la ciudad otra vez y rentar, lo cual era caro.
Decidida a que solo se dedicaría a trabajar, comenzó como niñera para una pareja de maestros. Corro recuerda que al limpiar la biblioteca de la casa, la abundancia de libros le intrigaba, pero todos estaban en inglés, un idioma que no entendía en ese momento.
La voz en su cabeza llena de curiosidad y ganas de aprender había vuelto, así que cuando la señora de la casa le preguntó si quería aprender inglés, Corro dijo que si.
A partir de ahí, pudieron ponerla en contacto con la escuela en la que trabajaban y llegaron incluso a turnarse para llevarla y traerla de la escuela.
Corro asistió al Santa Ana College of Continuing Education como estudiante de “inglés como segunda lengua” y luego se graduó de su programa de diploma de preparatoria. Se trasladó al Santa Ana College y finalmente se graduó de la Universidad Estatal de California en Fullerton con una maestría en español.
“Apenas hablé con ella después de muchos años, y la miré y le di las gracias porque lo que ella empezó conmigo tuvo resultados, fue gracias a ella que no quedé ahí estancada”, dijo Corro.
Mirando hacia el futuro
Para Corro, su pasión por la educación no solo se limita a su propia trayectoria académica, sino también a ayudar a otros a alcanzar el éxito en la suya.
Al terminar su licenciatura en 2015, empezó a trabajar dando clases privadas de español, para ganar dinero mientras seguía con la maestría.
Tras graduarse con su maestría en 2015, se postuló como maestra para el Programa de Equivalencia de Escuela Secundaria (HEP) en su alma máter la Universidad Estatal de California Fullerton, donde ahora es coordinadora.
“Siempre me llamó la atención ser maestra, yo decía que quería aprender a leer y escribir, y todo lo que tuviera que ver con las escuelas”, dijo Corro.
HEP es un programa educativo para trabajadores migrantes, agrícolas y sus familias. Corro da clases virtuales cada semana y conecta con sus alumnos porque ha estado en su lugar. Al compartir su historia y sus logros con ellos, le han dicho que les hace sentir que ellos también pueden hacerlo.
Como alguien que ha luchado por la educación toda su vida, no se imagina haciendo otra cosa. Quiere seguir trabajando en el ámbito educativo, especialmente en la educación de adultos. Pero también se ve a sí misma escribiendo, ya sea su segunda novela o escritos personales, ya que es una actividad que le ayuda a relajarse.
“La inocencia en la mentira” está a la venta en Amazon y está en trámites para entrar en por lo menos alrededor de 20 librerías en la Ciudad de México y en otros estados.
Briana Mendez-Padilla es becaria de California Local News Reportando para Impulso.


