- Una encuesta reciente de KFF indica que siete de cada diez personas afirman que no podrán permitirse una asistencia sanitaria más cara, lo que obligaría a algunos a dejar su salud de lado.
Los Ángeles, Cal.- Personas en todo el país están abriendo cartas de sus planes de salud encontrándose con aumentos sorprendentes, por lo que se estima que 4 millones de estadounidenses pierdan inmediatamente su cobertura sanitaria si es que el Congreso no toma medidas para ampliar los créditos fiscales que ayuden a las personas a costear la cobertura antes de que inicie el período de inscripción abierta el próximo 01 de Noviembre.
En una encuesta reciente de KFF (una fuente independiente de investigación de políticas de salud, encuestas y noticias) siete de cada diez estadounidenses afirman que no podrán permitirse una asistencia sanitaria más cara sin que ello afecte gravemente al presupuesto familiar y se estima que personas con ingresos muy bajos podrían perder su prima mensual de 0 dólares.
Anthony Wright, Director ejecutivo de Families USA habló durante una video conferencia de American Community Media (ACoM), realizada el pasado 10 de octubre, de lo que está en juego con el cierre del gobierno y el impacto a la inscripción abierta a los seguros de salud a partir del 01 de noviembre.
Explicó que la mitad de la población obtienen su cobertura médica a través de sus empleadores y entre una cuarta parte y un tercio a través de programas públicos como Medicaid o Medicare, mientras que el resto tienen que adquirir un seguro principalmente en el mercado establecido por la Ley de Asistencia Asequible (ACA por sus siglas en inglés) impulsado en el 2010 por el presidente Obama.
Pero los que van a contratar una cobertura van a ver un aumento masivo en las tarifas cuando se acerque el plazo de inscripción abierta a menos que el Congreso tome medidas para ampliar los créditos fiscales que ayudan a costear a las personas los altos precios.
Reconoció que los altos precios de las primas de salud es el resultado de decisiones políticas.
“Estos aumentos en las primas son la primera de muchas consecuencias de la HR1 (conocida como One Big Beautiful Bill Act) y la gran ley presupuestaria aprobada a principios de este año”, dijo. “Y muchos consumidores de servicios sanitarios van a sufrir básicamente un doble golpe”.
Wright mencionó que tras varios años de aumentos de solo un digito, ahora se están presentando un promedio de 18%, lo que supondría un aumento de dos dígitos, más la expiración de los créditos fiscales.
Sostuvo que la gente experimentaría una duplicación en su prima como promedio o tal vez triplicación de sus costos con cientos o miles de dólares más.
Como ejemplo dijo que hace dos años una persona de 60 años en Maine que gana 65 mil dls al año pagaba 1000 dls al mes por su cobertura de salud pero con la desgravación fiscal se redujo a 462 dls mensuales, lo que actualmente paga, pero ahora la prima en ese lugar va a subir un 24%, lo que significa que tendría que pagar 1,400 al mes.
Como media, estima el experto que la gente pagaría entre 700 a 800 dls más al año, y más si la gente es mayor de 50 años, se encuentra en determinadas zonas de ingreso del país o tiene familia numerosa.
El experto sostuvo que los aumentos a las primas no son inevitables porque se trata de decisiones políticas del Congreso y de la actual administración, quien hizo campaña con la promesa de bajar los precios y no lo han logrado.
Indicó que entre 20, 22 o 24 millones de personas verán estos aumentos en sus primas y que prevén que alrededor de 4 millones de personas se quedarían sin cobertura.
Incluso dijo que si los créditos fiscales para las primas se amplían en Diciembre, la Oficina Presupuestaria del Congreso estima que 1,5 millones de personas perderán la cobertura solo por el impacto de los aumentos.
“Y nos quedaremos fuera”, dijo al indicar que es algo urgente de abordar porque las aseguradoras hacen sus proyecciones con más riesgos, por lo que tendrían que aumentar las primas.
En el caso de las zonas rurales, Wright estima que los costos serían más elevados porque hay menos proveedores de salud.
“En los hospitales rurales, clínicas comunitarias y cualquier otro tipo de proveedor, en el Medicaid sea el principal pagador, ya sean salas de maternidad, residencia de ancianos, podrían reducir sus servicios o el última instancia, cerrar”, dijo “Ya de por sí éstas instituciones se estaban tambaleando”.
Indicó que los impactos no solo sería en los individuos sino en todo el sistema sanitario, sobre todo de las zonas rurales.
Y a pesar que la administración Trump creó un fondo de transformación sanitaria rural de 500 mil millones de dls, vista por expertos como una solución política a las preocupaciones de la gente, la directora de Acceso a la Cobertura Sanitaria y responsable del proyecto Beyond the Basics del Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas, Jennifer Sullivain considera que no es suficiente ante los 990 mil millones de dls de recortes al programa Medicaid, que son permanentes.
Wright aclaró que (ACA) proporciona algunas protecciones básicas para la gente bajo el subsidio de Medicaid, para aquellos que están bajo en nivel de pobreza, pero no para quienes están por arriba y que ganan alrededor de 40 mil dls anuales o 60 mil, por lo que considera que la cobertura de salud no es asequible.
De ahí resaltó la importancia de los créditos fiscales mejorados para las primas. Las personas inscritas anteriormente en el mercado era de 12 millones y con los créditos fiscales paso a duplicarse a 24 millones.
El experto considera que los verdaderamente afectados por los aumentos masivos son aquellas personas que trabajan pero no tienen cobertura en el trabajo como los de DoorDash, los de los puesto de tacos, un salón de belleza, etc. que son los que compran coberturas en Healthcare.gov o Covered California.
Sullivan dijo que un 93% de los afiliados al mercado de primas, con ingresos bajos, obtienen un crédito fiscal para reducir el costo de su aseguranza.
“Son 22 millones de personas que trabajan pero que tienen bajos ingresos”, explicó al decir que muchos de ellos son personas que tienen pequeñas empresas o que trabajan por cuenta propia y que no tienen un empleador que les ofrezca un seguro médico.
Entre ellos también están los adultos jóvenes que acaban de salir de una universidad o que no han conseguido un trabajo que les ofrezca un seguro, pero que son demasiado mayores para obtener un seguro a través de sus padres, también las personas que se acercan a la elegibilidad para Medicare, entre los 55 y 64 años, y las personas de color.
Explicó que los créditos fiscales ayudó a subir las tasas de cobertura en la población negra de 186 puntos porcentuales y de 158% en los latinos, por lo que esperan que el impacto del aumento de las primas sea mayor en estos grupos.
De las personas indocumentadas explicó que no reúnen requisitos para obtener una cobertura. “Nunca han reunido los requisitos para la cobertura del mercado, no los reúnen ahora. De hecho, las recientes regulaciones y cambios legislativos han reducido drásticamente la elegibilidad de muchos inmigrantes que se encuentran legalmente en el país”.
Sullivan dijo al respecto que incluso hay un riesgo para aquellas personas que son elegibles pero que tienen miedo o no se sientan cómodas accediendo a prestaciones a las que tienen derecho.
También considera que mucha gente quedaría fuera del mercado de primas sitiene que pagar incluso un dólar por algunas de las personas en la prima.
“Análisis recientes de la Brooking Institution examinaron esta cuestión y descubrieron que 400 000 personas no podrían permitirse la cobertura si desaparecieran las primas de 0 dólares”, afirmó.
Sobre los beneficiarios de DACA, la experta explicó que la administración Trump finalizó este verano la normativa de poner fin a la posibilidad de obtener créditos fiscales para las primas o inscribirse en el mercado y que a partir de finales de septiembre de este año les exigieron abandonar su cobertura del mercado.
La Dra Ashley Kerzingerdirectora de Metodología de Encuestas y directora adjunta de Opinión Pública del Programa de Investigación de Encuestas de la KFF dijo que una de sus encuestas revela que 8 de cada 10 ciudadanos apoya que el Congreso amplie los créditos fiscales mejorados para las primas.
En este sentido dijo que por partido político a favor de los créditos fiscales el más alto es el de los demócratas con 92%, de los independientes con 82% y de los republicanos con 59%, que incluye a los seguidores de MAGA (Make America Great Again) con un 57%.
“La gente se sorprende con esa cifra, porque piensan: «Pero…a los republicanos no les gusta Obamacare. Odian la ACA. ¿Adivinen qué odian más que la ACA? los altos costos sanitarios. Así que esta es un área en la que vemos apoyo bipartidista, porque independientemente de lo que pienses sobre la ACA, la idea de que tus primas se dupliquen de un año para otro es algo que todos… todos pueden ponerse de acuerdo y pensar que es un aumento excesivo”.
Otra de las revelaciones de la encuesta dijo Kerzinger es que el70 % de los que compran su propia cobertura dicen que si sus primas casi se duplicaran, ya no podrían permitirse su cobertura y 4 de cada 10 dicen que prescindirían de ella.
Kerzinger comentó que hay un impacto en la salud mental y física de las personas porque revela la encuesta que la gente sin seguro médico tienen muchas más dificultades para pagar la atención médica, eran menos propensas a ir al médico, menos propensas a recibir atención preventiva y más propensas a tener una gran cantidad de estrés en sus vidas para poder pagar los servicios de atención médica de urgencia.
Los expertos consideran que lo primero que la gente tienen que hacer es oponerse para evitar que las primas se disparen y llamar a sus congresistas para que el tema se convierta en un asunto urgente para que, al acercarse la inscripción abierta, no reciban una sorpresa desagradable al perder su cobertura y no poderla recuperar.



Anthony Wright, Director ejecutivo de Families USA, Dra. Jennifer Sullivain, Directora de Acceso a la Cobertura Sanitaria y responsable del proyecto Beyond the Basics del Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas y la Dra. Ashley Kerzingerdirectora de Metodología de Encuestas y directora adjunta de Opinión Pública del Programa de Investigación de Encuestas de la KFF (una fuente independiente de investigación de políticas de salud, encuestas y noticias). (izq. a der.)

