Por Darrel Sauceda, Cámara de Comercio Latina de Los Ángeles
Cinco veces desde 2019, los legisladores en Sacramento han presentado propuestas para cobrar impuestos a los ahorros personales y a los fondos destinados a la jubilación. Ninguna fue aprobada. Pero la Constitución de California todavía le da a la Legislatura la autoridad para volver a intentarlo y, ante los problemas presupuestarios del estado, los dueños de negocios de nuestra cámara están prestando atención.
La Propuesta 42, que estará en la boleta electoral de noviembre, eliminaría esa autoridad. Cierra el vacío legal en la Constitución que permite crear nuevos impuestos estatales sobre cuentas de jubilación, pensiones, planes 401(k), cuentas IRA, ahorros y otros bienes personales. También prohíbe los impuestos retroactivos, para evitar que el estado cobre impuestos sobre el dinero que las personas ahorraron en el pasado.
Para los pequeños empresarios, esto ya es personal. Nadie les prepara un plan de jubilación. Ellos pagan a sus empleados, a sus proveedores y el alquiler de sus locales, y después deciden cuánto pueden darse el lujo de ahorrar. Algunos meses son unos cientos de dólares; otros meses, nada. Empresarios que han estado haciendo esto por décadas se siguen preocupando por pensar que no pudieron ahorrar lo suficiente.
Ese dinero ya pagó impuestos una vez cuando entró al negocio como una ganancia. Un impuesto sobre los ahorros sería cobrar impuestos por segunda vez sobre ese mismo dinero, y podrían seguir cobrándole impuestos cada año que permanezca en una cuenta. A lo largo de una vida laboral, eso representa una pérdida importante para quienes se prepararon para el futuro y trabajaron duro para ahorrar por su propia cuenta.
Algunos críticos dicen que la Propuesta 42 busca proteger a los ricos. Nuestros miembros no están de acuerdo. Ellos tienen restaurantes, talleres de reparación, salones de belleza y empresas de jardinería. No son ricos, y sus ahorros son el dinero con el que planean vivir cuando finalmente cierren sus negocios o se los entreguen a sus hijos. Es por eso que los bomberos, los agentes del orden público, los trabajadores de la construcción, los veteranos y los adultos mayores también apoyan la Propuesta 42. Esta medida protege a todas las personas que trabajan y ahorran.
La Propuesta 42 tampoco elimina fondos para los servicios públicos. No reduce el financiamiento de las escuelas, la seguridad pública ni los servicios de salud, y ni los impuestos sobre los ingresos ni los impuestos sobre la propiedad, son afectados.
Nuestros miembros han pasado años ahorrando todo lo que han podido. La Propuesta 42 garantiza que ese dinero siga siendo suyo.
Vota Sí a la proposición 42



