• ”Acuérdense de su compañero asesinado”, dijo una de las concesionarias
Por Jorge Vega Aguilar
Oaxaca de Juárez, Oax.-Una protesta de un grupo de taxistas foráneos frente a las instalaciones de la Secretaría de Movilidad (Semovi), terminó en agresiones verbales, físicas, y amenazas de muerte en contra de reporteros que cubrían la movilización.
La reclamación violenta de los choferes estuvo acompañada y respaldada públicamente por las diputadas federales del Partido del Trabajo (PT) Margarita García García y Marta Aracely Jiménez Cruz.
Mientras los ruleteros grababan con sus teléfonos celulares a los comunicadores e impedían la toma de fotografías, surgió la voz intimidatoria y amenazante de una concesionaria: “acuérdense de su compañero que mataron”.

Se refería al asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar ocurrida el pasado miércoles 22 de julio en el Fraccionamiento La Esmeralda de San Pablo Etla, mientras desayunaba.
Durante varios minutos se vivió un ambiente de tensión cuando un conductor de taxi increpó directamente a uno de los representantes de un medio de comunicación, quien, al igual que otros compañeros sólo se habían limitado a preguntar el motivo de la manifestación y las demandas.
Hubo empujones e insultos hacia los informadores, quienes consideran que lo ocurrido genera preocupación, sobre todo, en el contexto de violencia que se vive en México en contra de quienes ejercen la libertad de expresión y cumplen con su trabajo.
Los taxistas se habían inconformado supuestamente por el reordenamiento vial implementado por la Semovi, que restringe el ingreso de automóviles de alquiler al Centro Histórico, para evitar congestionamientos viales e irregularidades operativas.
Sin embargo, los reporteros señalaron que los hechos registrados están fuera de contexto, y constituyen expresiones intimidatorias hacia el gremio periodístico.
Al final, los comunicadores optaron por retirarse.
Es bien conocido entre el gremio de taxistas que Semovi, opera contra los intereses del sector, extorsionando y cometiendo abusos de poder al margen de la ley y bajo la complacencia de quien los puso en el poder político y administrativo.

