- La resolución del caso de Louisiana podría impactar a todo el país.
- Se crearían nuevos mapas electorales.
Los Ángeles, Ca.- Después de una historia de 60 años marcada por la exclusión, la discriminación y un esfuerzo intencional por impedir que las personas negras participen plenamente en la democracia, aún continua la lucha por la defensa de derecho al voto en forma equitativa tanto en los tribunales de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos como en las acciones de resistencia civil de diferentes organizaciones no lucrativas ya que se corre el riesgo de vivir un retroceso en el área de los derechos civiles y políticos.
En lo anterior coincidieron la abogada de derechos civiles de NAACP Fondo de Educación y Defensa Legal Victoria Wenger, la fundadora y presidente de Power Coalition for Equity and Justice Ashley Shelton, y la primera mujer negra en dirigir ACLU (American Civil Liberties Union) de Louisiana Alanah Odoms y el activista por la justicia social y experto en política Davante Lewis durante la videoconferencia de prensa titulada “Attack: Supreme Court Reviews Louisiana Redistricting Case” que organizó Ethnic Media Services el pasado Viernes 14 de Marzo de 2025.
Victoria Wenger explicó que el caso de redistribución de distritos en Luisiana es crucial para la lucha por una representación justa de los votantes negros y minoritarios en ese estado y en todo el sur. El caso surge inmediatamente después del histórico caso Allen contra Milligan en Alabama, donde la Corte Suprema confirmó la Sección 2 de la Ley de Derecho al Voto, afirmando la necesidad de una representación justa de los votantes negros.
Mencionó que el caso de Louisiana presenta ahora la siguiente prueba importante en esta batalla legal en curso, con los líderes estatales trabajando activamente para debilitar las protecciones al voto alegando ante los tribunales que el nuevo mapa electoral está siendo manipulado racialmente, agregó que el resultado de este caso podría tener ramificaciones nacionales para el derecho al voto y la representación en todo el país.
Alanah Odoms recordó que después de los soldados rasos, los activistas por los derechos civiles, la gente común que arriesgaron sus vidas en las marchas de 1965 para avanzar en la democracia estadounidense, en las cuales muchos de ellos fueron encarcelados hoy día continúan las marchas, las manifestaciones y los litigios ya que si algunas cosas han cambiado, la lucha por el derecho al voto y la equidad todavía está lejos de terminar.
“La historia de Louisiana con la lucha por el derecho al voto ha estado marcada por la exclusión, la discriminación y un esfuerzo intencional por impedir que las personas negras participen plenamente en la democracia de nuestro país”, resaltó. “La supresión del voto en ese estado es como poner el pie en el cuello de los votantes negros, activistas y abogados piden que eso termine ya de forma permanente de acuerdo con la Constitución federal y la Sección 2 de la Ley de Derecho al Voto pero los conservadores parecen pensar que si se hace eso, es de alguna manera discriminación inversa, además creían que ese problema no existía hasta que los votantes negros empezaron a quejarse”.
Odoms señaló que hubo un breve lapso después de la Guerra Civil que todo se veía diferente porque 6 afroamericanos fueron elegidos al Congreso de Louisiana cuando finalmente se les dió el acceso al voto a esa población, pero tan pronto como empezaron a ejercer una influencia real, los legisladores blancos actuaron rápidamente para despojarlos de ese poder y el final de la Etapa de Reconstrucción marcó el comienzo de una era de violenta supresión del voto y de artimañas constitucionales que borraron a casi todos los votantes negros del censo.
“Ahora las personas negras representan casi el 33 por ciento de la población de Louisiana y sabemos que el tribunal federal dictaminó que los mapas de este Estado violaban la ley de derecho al voto, sección 2, y que los votantes negros merecen otro distrito donde puedan elegir a un representante y lo hemos hecho”, resaltó. “Los esfuerzos que se han realizado para revertir esta victoria tan reñida siguen siendo muy importantes, y debemos entender que votar se trata de dignidad, de poder, se trata de si somos vistos, si nuestras voces importan, si este país realmente nos pertenece a todos o solo a unos pocos y es por eso que no podemos permitirnos quedarnos de brazos cruzados esperando que los tribunales hagan lo correcto”.
“La justicia es algo por lo que debemos luchar generación tras generación”, recalcó Odoms. “Es algo que debemos exigir porque hemos visto cómo se desmantelaban los derechos al voto, cómo se manipulaban los mapas, hemos visto la democracia menguar y por eso tenemos que seguir marchando, presionando, litigando, exigiendo nuestros derechos porque ningún tribunal, ninguna legislatura, ningún sistema de poder podrá negarnos lo que se nos debe”.
Ashley Shelton explicó que para seguir avanzando en este caso están organizando y apoyando a la comunidad para hacer que sus voces se escuchen, agregó que los ciudadanos de Louisiana quieren mapas electorales justos y equitativos que reflejen a la población real donde los votantes negros y de color han aumentado y para lograrlo están participando activamente en las audiencias legislativas, así como en una sesión de redistribución de distritos, todo esto mientras esperan el fallo final de la Corte Suprema de Justicia.
Por su parte Davante Lewis explicó que los ciudadanos afroamericanos de Louisiana, que representan un tercio de la población estatal han solicitado un segundo Distrito Congresional, agregó que actualmente hay seis miembros del Congreso, por lo que un tercio equivale a dos y ese fue el argumento que presentamos en este caso legal y como resultado los tribunales consideraron que el mapa electoral podría ser inconstitucional y después la legislatura republicana, con una gran mayoría, votó a favor de redistribuir el mapa electoral e incluir dos distritos minoritarios.

“El trabajo realizado rindió frutos en la elección de 2024 cuando vimos una mayor participación de los votantes negros”, recalcó. “Lo que demuestra que el trabajo de redistribución de distritos, la participación electoral y la oportunidad de que los votantes se escuchen cambian significativamente la perspectiva de lo que podría haber sucedido y de lo que sucederá; veo que nuestro futuro requiere mayor participación, por lo tanto vamos a movilizar a los votantes, a impulsar políticas de presión política y también vamos a litigar”.
Victoria Wenger también mencionó que si bien el caso de Louisiana trata de delegaciones del Congreso local, la forma en que la Corte Suprema interpreta la Ley de Derecho al Voto de 1965 se aplica a cada mapa de distritos en el país, lo que podría significar su Ayuntamiento, su Junta Escolar, una Comisión de Servicio Público, cualquier nivel de gobierno, donde después del censo del 2030 vamos a dibujar nuevos mapas que se guiarán por el precedente establecido aquí.
“Es muy importante que podamos lograr que la Corte Suprema una vez más se ponga del lado de la justicia y se asegure de que las protecciones completas de la Ley del Derecho al Voto no puedan ser corrompidas por algún tipo de maniobras fraudulentas en contra de los derechos de los votantes minoritarios”, reiteró. “Su fallo tiene verdaderas implicaciones a nivel nacional, es decir, en el Congreso que será redistribuido de nuevo, pero también son sumamente locales”.
Odoms también indicó que los datos les han indicado que este país se está volviendo más diverso en términos de raza, etnia, cultura e ideología política.
“Pero lo que estamos presenciando ahora mismo”, puntualizó. “Es un intento desmesurado de concentrar el poder en manos de unos pocos a expensas y la subyugación de los votantes negros en Louisiana y en otros estados. No podemos permitirnos el silencio, porque sabemos que cuando la gente y los medios guardan silencio indican que este problema ya no es urgente y así es como se sostiene la opresión, por eso es importante la movilización de estas organizaciones en esta lucha por mapas justos y una representación justa en beneficio de la democracia”.



Ashley Shelton, fundadora y presidente de Power Coalition for Equity and Justice, Alanah Odoms, primera mujer negra en dirigir ACLU (American Civil Liberties Union) de Louisiana y Victoria Wagner, abogada de derechos civiles de NAACP Fondo de Educación y Defensa Legal.(de izq. a der.)

