Por Briana Mendez-Padilla
Para Rafael José Rovelo Girón, más conocido por su nombre artístico “Raffy”, las mariposas en su estómago antes de subir al escenario revolotean de emoción, no de miedo.
Hace años, sin embargo, daba vueltas nervioso por el baño de su escuela primaria antes de su presentación del Día de las Madres. Siempre le había encantado la música, pero la idea de cantar frente a un público, sólo él y un guitarrista, lo paralizaba.
Fue su abuela quien finalmente lo convenció de salir al escenario, y al comenzar a cantar las primeras notas de “Mi novia se me está poniendo vieja”, de Ricardo Arjona, todo encajó.
“Ese día en el escenario sentí que era lo que tenía que hacer para el resto de la vida”, dijo el músico de 25 años. “Desde ahí se quedó en mi mente y inconscientemente he gravitado hacia que la música sea lo que hago profesionalmente”.
Actualmente, Raffy forma parte del sello discográfico DIMELO NENE MUSIC, bajo la dirección de Edil Guevara. Su sencillo más reciente “La Inquietud” se ha convertido en su canción más reproducida y alcanzó el puesto número uno en la lista de Spotify Daily Viral, según un comunicado de prensa de Sony Music Latin.
“Es bien loco para mí saber que las canciones que escribo en la intimidad de mi cuarto las escuchan en todo el mundo”, dijo Raffy.
La música ha formado parte de la vida de Raffy desde que tiene memoria. A menudo dice que “la música lo eligió a él”, ya que no hay ningún otro músico en su familia.
Pero aunque no tenía referencias musicales directas en su familia como tal, su apoyo ha sido constante. Fue su abuela quien le compró su primera guitarra y le consiguió un maestro.
“Si bien no son músicos en mi familia, son bien de que ‘usted pueda hacer lo que quiera hacer’, siempre me inculcaron que lo diera todo y que lo hiciera de la mejor forma”, dijo Raffy.
Inspiraciones musicales diversas
Más allá de aquel primer concierto, la influencia de Arjona persiste en las letras de Raffy, uniéndose a las influencias musicales que mantiene desde pequeño como Eddy Lover y artistas nacionales de Honduras como Aurelio Martínez y Guillermo Anderson.
Sin embargo, el artista más influyente para él ha sido Juan Luis Guerra. Guerra ha inspirado la música de Raffy, desde el sonido hasta la forma en que compone letras.
Las fuertes influencias tropicales, de bachata y merengue en su música derivan de haber nacido en la ciudad caribeña de La Ceiba, Honduras.
“Es parte de mí, crecí con eso, lo escuché bastante de pequeño, entonces lo llevo en el ADN e inconscientemente lo voy aplicando en mis canciones”, dijo Raffy.
Comentó que Honduras cuenta con músicos de gran talento y que, a medida que la industria crece en Honduras, espera que más de ellos salten a la fama internacional. Por eso mismo es importante para él asegurarse de que sus raíces brillen en su música, como una forma de compartir su cultura con el mundo.

“Es un honor para mí representar mi bandera porque al final las oportunidades no son muchas, cuando venís de Honduras y de Centroamérica en general,” dijo Raffy, añadiendo que también conlleva un poco de presión ya que quiere asegurarse de representarlo bien.
Aunque visita Honduras con frecuencia, ahora vive en Nueva Orleans, su hogar desde que emigró allí a los 13 años.
Al llegar, el joven Raffy descubrió todo un mundo de nuevos sonidos, desde el jazz y el blues hasta el country y el pop estadounidense. También estudió ópera clásica en el prestigioso Centro de Artes Creativas de Nueva Orleans, lo que influyó en su técnica vocal.
“Todo eso me fue moldeando y creo que es razón directa a la textura musical que hoy día tengo y al color musical que elijo”, dijo el joven. “Son cosas que pasan ahora inconscientemente, no es que las pienso, sino que se han vuelto parte de mi”.
Nueva Orleans es su ciudad adoptiva, pero no se siente muy ajena a la Ceiba, dijo Raffy. Ambas tienen su propio movimiento musical, son ciudades de carnaval y son reconocidas por tener su propia cultura dentro de la cultura general del país.
Navegando la era de las redes sociales
La promoción en las redes sociales es una parte crucial de la industria musical actual, especialmente para los artistas emergentes.
Sin embargo, artistas como Raffy suelen elegir la composición como una vía de escape para expresarse por escrito, desde la privacidad y la comodidad de su habitación. Al hondureño no le gusta mucho hablar y se considera un poco introvertido, pero en los últimos años ha ido superando ese miedo y ha grabado diferentes videos sociales para promocionar su música.
Admite que le ha costado dar ese paso fuera de su zona de confort, pero ha aprendido y se ha acostumbrado, ya que para formar parte de esta industria es importante utilizar todas las herramientas disponibles.
Raffy tiene actualmente algo más de 105, 000 oyentes mensuales en Spotify, 39.4 mil seguidores en Instagram y 82.5 mil seguidores en TikTok.
“Las redes sociales son una herramienta muy importante y creo que muchos de los sueños que estoy cumpliendo hoy en día es porque empecé a postear desde mi cuarto”, dijo.
El creciente éxito de Raffy también se puede atribuir a la autenticidad y sinceridad de su música y su persona, y aún le queda mucha música por crear, aseguró. Tiene previsto seguir componiendo música con letras sinceras y aunque continuará con la fusión de géneros y estilos por la que ahora es conocido, también quiere experimentar con diferentes sonidos.
Briana Mendez-Padilla es becaria de California Local News reportando para Impulso.

