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Subrepresentados, casi invisibles; los votantes nativos

  • Su soberanía está en juego.
  • Jóvenes nativos pueden hacer la diferencia.

Por Myriam Reyes

Los Ángeles, Cal. – Los votantes nativos estadounidenses enfrentan muchos obstáculos para poder ejercer su derecho al voto, sin embargo, el interés de los jóvenes de esta población por participar en las próximas elecciones y tener sus propios representantes políticos que peleen por sus causas va en aumento, según coincidieron en afirmar activistas y representantes de diferentes organizaciones nativas.

Durante la videconferencia de prensa que realizó American Community Media (ACOM) el pasado viernes 9 de Octubre titulada en inglés “Profiling America’s Changing Electorate – The Native Vote in 2026: Sovereignty, Representation and Political Power”,  el presidente y director ejecutivo del First Nations Development Institute y también miembro registrado de la tribu Tlingit, Michael Roberts indicó que la investigación que realizaron en el 2024 sobre los indígenas les reveló 2 cosas; que en la vida política esos pueblos son prácticamente invisibles y que hubo una tergiversación de la forma en que los votantes nativos votaron en las elecciones presidenciales.

“Encontramos que el voto nativo fue del 67 por ciento para el ahora presidente Donald Trump de acuerdo a la encuesta realizada en el terreno con entre 500 y 1000 votantes nativos”, mencionó. “Mientras que un 57 por ciento de los votos fue para la entonces candidata (demócrata a la presidencia de Estados Unidos) Kamala Harris”.

Roberts indicó que los datos obtenidos muestran que las preocupaciones de los votantes nativos, en muchos sentidos, reflejan las del público en general en lo que respecta a los problemas sobre la economía, la inflación, la asequibilidad y el acceso a la vivienda.

“Pero en la investigación también vimos que  las lenguas nativas y la devolución de tierras son temas más importantes, que impulsan a los votantes nativos a votar más, que los problemas económicos cotidianos”.

“Hemos realizado, además, un análisis reciente de los datos del Censo”, destacó Roberts. “Y hemos demostrado que más del 50 por ciento de la población indígena vive a menos de 32 kilómetros de su territorio tribal, así que, no existe una división tan grande entre indígenas urbanos y rurales”.

En relación a la forma en cómo votan las personas en las zonas urbanas y en las reservas y zonas rurales urbanas, según sus datos de 2024, informó que encontraron que para el 82 por ciento de los nativos los temas indígenas como; la soberanía tribal, el idioma, la cultura y la tierra tenían una gran importancia, y de igual manera para los residentes en las comunidades urbanas, quienes siguen preocupándose por los asuntos indígenas.

El presidente y director ejecutivo del First Nations Development Institute y también miembro registrado de la tribu Tlingit, Michael Roberts.

Roberts comentó que también encontraron que, para los votantes nativos, la afiliación partidista no es tan marcada como en otros lugares.

“Primero, no podemos verlos como un grupo homogéneo de republicanos o demócratas”, resaltó. “En segundo lugar, no podemos considerarlos como un bloque monolítico, hay que tomar en cuenta que hay 475 tribus repartidas en 38 estados y territorios de Estados Unidos”.

Además resaltó que los votantes nativos se están presentando en grandes bloques en lugares clave, especialmente en las elecciones de este año.

“En lugares como Michigan y Alaska, vemos bloques de votantes nativos bastante grandes…. Su voto va a importar, como importó en las elecciones de 2024”, recalcó. “Y, por último, deberíamos comprender realmente cómo los partidos y los procesos electorales ignoran en gran medida a los pueblos indígenas, más del 50 por ciento o incluso más, de los votantes indígenas nunca habían sido contactados por nadie en el período previo a las elecciones, y lo estamos viendo en estas elecciones de mitad de mandato, se subestima el voto nativo en general”.

Por lo tanto, Roberts consideró como una tragedia que las organizaciones indígenas sin fines de lucro, sean poco visibles y estén terriblemente sub-financiados.

EL ALTO COSTO DE VOTAR

La profesora de Política y Políticas Públicas en la Universidad de Graduados de Claremont Melissa Rogers, quien trabaja con un equipo de investigadores académicos y ha colaborado con el grupo Four Directions para promover el voto, señaló que la investigación académica se ha basado principalmente en la experiencia de la gente sobre el terreno de la defensa del derecho al voto de los pueblos indígenas y sobre las barreras para votar.

“El costo de votar es aún más alto para los pueblos nativos, especialmente en tierras tribales”, remarcó. “También hay muchos desafíos en las áreas urbanas, pero principalmente en las tierras tribales rurales, donde si es más difícil hacerlo, la gente no lo hace, es algo que en la literatura llamamos una decisión marginal, algo que uno hace si resulta conveniente hacerlo, a menos que esté muy motivado para hacerlo”.

“Así que aumentar los costos realmente reduce la participación”, explicó Rogers. “Primero, voy a hablar de la distancia geográfica física, las poblaciones nativas viven en tierras tribales, en zonas rurales, incluso algunas de ellas están dentro de estados que son bastante urbanos, pero los centros de votación no suelen estar ubicados en reservas ni en tierras tribales, suelen estar en las capitales de condado, que tienden a estar desproporcionadamente más lejos para las personas nativas como es el caso de Nevada”.

Donde expresó que los residentes de la reserva Duck Valley tienen que conducir 100 millas en una carretera en malas condiciones para llegar a un centro de votación en la capital del condado Elko.

Agregó que lo mismo se aplica para el registro de los votantes, donde en muchos casos, las personas tienen que ir en persona para registrarse o volver a hacerlo o actualizar su registro.

“El estudio demostró que cuando los lugares de registro y votación se ubican en tierras tribales, el voto nativo aumenta porque tienen más confianza de que su voto será contado”, aseveró Rogers. “Nuestra investigación  también reveló que los votantes nativos son menos propensos a confiar en el voto por correo, ya que consideran que su voto no será contabilizado”.

“Pero aparte de esos problemas”, resaltó. “Está el hecho de que el acceso al voto por correo en las reservas es sistemáticamente peor que fuera de ellas, por ejemplo hay lugares en la Nación Navajo donde hay casi mil millas en cualquier dirección donde no hay una oficina del correo postal de Estados Unidos, y como consecuencia la gente no recibe su boleta para votar en su casa, y por último están los grandes obstáculos que enfrentan para obtener una identificación, así como la falta de direcciones residenciales tradicionales porque no las hay en las tierras tribales”.

Recalcó que todas esas barreras podrían privar desproporcionadamente del derecho al voto a los votantes nativos, y agregó que en las zonas urbanas los desafíos son diferentes como el acceso al transporte, las largas distancias y esperas, los horarios reducidos.

Judith LeBlanc, miembro de la tribu Caddo de Oklahoma y directora ejecutiva de Native Organizers Alliance, por su parte, consideró que uno de los mayores desafíos que enfrentan los indios urbanos es la representación para darle voz a sus problemas y encontrar soluciones.

“Por ejemplo, en Minneapolis solo ha habido una persona nativa en el Consejo Municipal”, destacó. “Una, y hemos estado en esas tierras desde el principio de los tiempos, así que, uno de nuestros mayores obstáculos es la representación en los órganos electos locales”.

“Para lograr la soberanía”, subrayó LeBlanc. “Necesitaremos un sistema político y económico profundamente democráticos; lo que nos diferencia de otras comunidades es que tenemos estatus legal como naciones soberanas, somos ciudadanos con doble nacionalidad: ciudadanos de nuestras naciones y ciudadanos de los Estados Unidos y ese estatus político está garantizado constitucionalmente”.

Aunque mencionó que hay algunas necesidades básicas que no se satisfacen en las naciones tribales, y es el acceso a ciertos derechos básicos como a la educación, a la vivienda, a vivir una buena vida en nuestras tierras y el voto es parte de ello, todos esos derechos deben protegerse.

Además, Le Blanc señaló que tienen becarios organizadores en 25 comunidades, en donde están viendo algo diferente entre los votantes jóvenes.

“Hay un cierto nuevo nivel de urgencia por participar que no habíamos visto en 2024”, reveló. “Y suponemos que es probable que eso sea en parte por su relación con las redes sociales porque están viendo las injusticias, están viendo el impacto de las guerras y están viendo a la gente sufrir”, dijo. “Los jóvenes votantes creen que tienen la responsabilidad de cambiar a quienes dirigen el gobierno y llevarlos hacia una forma de gobierno más democrática”.

Sage Phillips, co-coordinadora del Wabanaki Policy Youth Institute, por su parte, explicó que están luchando  porque en esencia hay sólo 4 tribus reconocidas federalmente en Turtle Island que no pueden acceder a las leyes federales beneficiosas para las tribus.

“Entonces estamos abogando por la equidad”, afirmó. “Y es así que creamos la Iniciativa Juvenil de Políticas Wabanaki, que es realmente un esfuerzo para introducir ideas de defensa y políticas, y también tenemos la ley original de estudios Wabanaki de 2001 que simplemente dice que tienes que enseñar sobre nosotros en tus escuelas en todo el estado, entonces ahora estamos luchando por eso ante la Cámara de Representantes estatal”.

“Ahora los jóvenes nativos han evolucionado un poco en mirar hacia noviembre, a estas elecciones”, subrayó. “Y están muy entusiasmados por ir a sus comunidades, a sus reservas y educar a sus ancianos sobre cosas que están sucediendo en la Cámara de Representantes que conciernen a sus derechos”.

“Están hablando con sus hermanos menores que tal vez no pueden votar todavía, pero lo harán, y también necesitan estar informados. Y así han estado viajando por nuestras tierras ancestrales ahora llamadas Maine”.

Le Blanc comentó que  ellos también están registrando gente para votar, haciéndoles saber lo que está en juego, y también están interactuando con los candidatos.

“Tenemos una contienda para gobernador y un Congreso aquí en Maine”, resaltó. “Así como contiendas locales para la Cámara de Representantes y el Senado también, y están hablando con su comunidad, entienden que los jóvenes son votantes y son nuestros líderes del mañana, están haciendo un muy buen trabajo en liderazgo y defensa”.

Michael Roberts resaltó que encontraron un alto número de errores de conteo o una alta sobrerrepresentación de nativos en áreas urbanas cuando según el análisis a los datos del censo encontraron que más del 50 por ciento de los indígenas viven a menos de 32 kilómetros de sus tierras ancestrales.

Agregó que hay una enorme barrera para que las personas sean contadas en las reservas en áreas rurales.

“Tienen que entender el trauma histórico de funcionarios del gobierno tocando puertas y llevándose a los niños de sus familias indígenas durante mucho tiempo, y quitándoles tierras, recursos y demás”, recordó. “Así que hay problemas de confianza, de recursos, ya que se están repartiendo cantidades injustas o desproporcionadas, y por lo tanto la confianza en el censo no es alta, y creo, que seguirá representando erróneamente a las poblaciones nativas”.

A su vez, Melissa Rogers recalcó que este subregistro es absolutamente devastador para las comunidades que se ven subrepresentadas y que tienen necesidades extremas porque el dinero que les otorgan se basa en las cifras, no en las necesidades.

La profesora de Política y Políticas Públicas en la Universidad de Graduados de Claremont Melissa Rogers, Judith LeBlanc, miembro de la tribu Caddo de Oklahoma y directora ejecutiva de Native Organizers Alliance y Sage Phillips, co-coordinadora del Wabanaki Policy Youth Institute. (izq. a der.)

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