viernes, octubre 16, 2026
spot_img
HomeDestacadas‘Cada paso, un paso de amor y compasión’ — Líderes interreligiosos completan...

‘Cada paso, un paso de amor y compasión’ — Líderes interreligiosos completan peregrinación en defensa de los derechos de los inmigrantes

Por Briana Méndez-Padilla

La rabina Susan Goldberg llegó a las escaleras del Oficina de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración en el centro de Los Ángeles el 6 de octubre con los pies cansados y ampollados, pero también con un espíritu lleno de esperanza.

Goldberg formó parte de un numeroso grupo de líderes interreligiosos y miembros de la comunidad que recorrieron a pie, durante ocho días y más de 96 millas, el trayecto desde el Centro de Detención de Adelanto hasta el centro de Los Ángeles. La peregrinación se organizó para llamar la atención sobre el gran número de inmigrantes que enfrentan condiciones inhumanas en los centros de detención de todo el país.

“Comenzar allí, en Adelanto, y ofrecer nuestras oraciones y bendiciones en ese lugar, cada paso [fue] un paso de amor y compasión, y también de esperanza de que las cosas puedan cambiar”, reflexionó la rabina. “Por muy agotada que esté, tengo mucha esperanza de que la gente, cuando se entere de esto, haga algo”.

La peregrinación —organizada por Clérigos y Laicos Unidos por la Justicia Económica (CLUE por sus siglas en ingles), Nefesh LA, Resistencia Sagrada y otros grupos defensores de los derechos de los inmigrantes— también tuvo como objetivo resaltar la distancia intencional y perjudicial entre los dos centros de detención.

“No es casualidad que Adelanto esté a 100 millas de Los Ángeles, a 100 millas de la familia, a 100 millas de los abogados, a 100 millas de tu comunidad religiosa o de tus amigos”, dijo el reverendo Jaime Edwards Acton. “Quieren asegurarse de que permanezca oculto (el detenido), y nosotros estamos tratando de sacarlo a la luz”.

Guillermo Torres, director de programas de inmigración de CLUE, destacó la importancia de la peregrinación para quienes se encuentran en el interior.

Los peregrinos y sus apoyadores cargaron con pancartas que representaban a personas actualmente en detención y aquellas que han fallecido.

“Muchos de ellos no reciben visitas. Muchos están aislados. Muchos pueden pensar que todos se han olvidado de ellos y que están solos. Por eso es importante que haya otras personas allí, que estén presentes y den testimonio, y les hagan saber que no están solos”, dijo.

Catorce caminantes, entre ellos Goldberg y Edwards, recorrieron toda la ruta de la peregrinación, pero el grupo contó cada día con la compañía de entre 30 y 60 caminantes que recorrieron partes del trayecto como pudieron.

Para el último tramo del recorrido hacia el centro de Los Ángeles, el grupo había crecido hasta superar algo más de cien personas. Edwards comentó que una organización comunitaria había creado un colorido arco de globos, y que un grupo de percusionistas coreanos también los acompañó. Al pasar por la Plaza de La Raza en Lincoln Heights, la banda de rock Ozomatli ofreció una presentación especial para mostrar su apoyo a la peregrinación y a su causa.

“Para ese momento ya deberían habernos estado llevando en camillas y empujando en sillas de ruedas, pero fue tan energizante. Simplemente nos lanzamos a la pista de baile y empezamos a bailar”, dijo Edwards. “Fue una experiencia increíble poder mantener ese ímpetu de energía a través de la comunidad y la música”.

Al llegar a las escaleras de la oficina de inmigración, se vieron inmediatamente rodeados por los vítores y aplausos de cientos de personas más que se habían reunido para darles la bienvenida. 

“Cuando viajamos juntos, cuando caminamos juntos, cuando nos sacrificamos juntos, nos transformamos, y nos convertimos en seres que están ahí para más personas”, dijo Angelica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA, por sus siglas en inglés), durante la ceremonia de bienvenida. “Por eso estoy muy agradecida con cada uno de ustedes que ha hecho este sacrificio”.

El evento de clausura de la peregrinación coincidió y se unió a otra manifestación interreligiosa semanal: Las Madrinas de Los Desaparecidos. Las Madrinas son un grupo de mujeres que se reúnen todos los martes frente al centro metropolitano y caminan, rezan y cantan por los detenidos, así como para que los responsables cambien de postura. 

Cantando en voz baja y al unísono “No estás solo… no estás sola”, los grupos levantaron sus pancartas mientras se dirigían al Centro de Detención Metropolitano de Los Ángeles donde una cerca temporal instalada por las autoridades solo dejaba un pequeño espacio en la acera para pararse. Allí, la gente se reunió en una última oración y se preparó para dejar sus ofrendas de flores.

Los organizadores habían colgado grandes flores de papel de colores y pancartas con fotos, nombres y fechas de los detenidos a lo largo de la cerca. Del otro lado, había varios oficiales observando; uno de ellos les pedía que lo quitaran.

A Sonia Galindo, quien había ayudado a instalar el arte, le pareció indignante.

“No quieren que nos acerquemos a este edificio para no interferir con lo que están haciendo”, dijo. “Para un evento tan importante, por el hecho de que ha habido personas fallecidas, tengo que quitar esto de una maldita cerca. Es una locura”.

En el pasado, Galindo también organizó un “muro de los deseos” en esa misma cerca, donde invitó a la gente a escribir sus deseos y colocó alrededor de 75 postales. Dijo que las manifestaciones visuales como estas ayudan a transmitir un mensaje más impactante.

“No basta con escuchar o ver una lista de nombres. No es lo mismo que ver los rostros que van con esos nombres”, dijo.

Los carteles se retiraron de la cerca y, en su lugar, se colocaron de pie en el piso, donde la gente pudo dejar sus flores para honrarlos.

Al culminar el recorrido, asistentes dejaron flores como ofrenda para las vidas tomadas por ICE.

Peregrinaje como activismo

Las peregrinaciones siempre han sida una herramienta religiosa, señaló Edwards; por eso, cuando los líderes en su reunión semanal de grupos interreligiosos hablaron sobre el impacto continuo de ICE en sus congregaciones, decidieron que era la forma perfecta de seguir llamando la atención hacia el tema.

“Es una tradición religiosa que se utiliza para traer luz, para exponer no solo las condiciones que hay allí, sino también para desenmascarar las mentiras que surgen de esto, de estas políticas”, dijo Torres.

Edwards señaló que la gente es increíblemente generosa con su tiempo, habilidades, experiencia y recursos. A lo largo de los ocho días de caminata, los autos tocaban la bocina en señal de apoyo al ver al grupo. Algunos se habían enterado de la peregrinación a través de las redes sociales o de los reportajes en los medios y salieron a propósito con bocadillos, agua, curitas para ampollas o para caminar junto a ellos. 

Otros se detuvieron para preguntar qué estaba haciendo el grupo; ellos aprovechaban esa oportunidad para compartir sobre la causa y animar a la gente a participar en sus organizaciones locales.

Para Edwards, cada experiencia durante la peregrinación se sintió como una metáfora: la caminata juntos en Adelanto por un camino polvoriento en medio del desierto sirvió de telón de fondo a lo que estaban enfrentando, mientras que las exigentes subidas y los caminos curvos representaban cómo el trabajo a veces puede parecer lento.

Para Goldberg resonó lo que un miembro del clero del grupo había mencionado sobre mirar los pies que tenía delante mientras caminaba como una especie de meditación, y de sentirse animado por las otras personas que caminaban.

El impacto en las comunidades de inmigrantes: 15 mil deportaciones en el Sur de California

Demostraciones como la peregrinación tienen como objetivo ayudar a garantizar que la realidad de estas medidas de control selectivas e inhumanas siga siendo una prioridad, incluso cuando la gente pueda pensar que las detenciones y las deportaciones han disminuido.

Según un nuevo estudio de la UCLA y la Facultad de Derecho de la UC Berkeley, casi 15,000 de las personas detenidas por ICE en el sur de California entre 2025 y 2026 hasta la fecha fueron deportadas.

El estudio también reveló que el número de detenciones de personas que no son ciudadanas y que no tenían antecedentes penales aumentó en más del 3400 %, y señaló que estas personas no eran objeto de medidas de control en administraciones anteriores.

Torres destacó el impacto emocional y mental duradero que estas políticas migratorias y su aplicación siguen causando en las familias, especialmente en los niños. Cuando un ser querido es detenido, las familias pueden perder su única fuente de ingresos. Añadió que incluso si no han sido objeto de estas medidas, el miedo y la incertidumbre persiste.

“Lo mínimo es seguir creando conciencia entre el público estadounidense para exigir que esta administración cambie sus políticas crueles e inhumanas hacia las personas, pero también es importante que la gente siga dando testimonio”, dijo. 

Edwards ha sido un organizador activo desde que Trump asumió el cargo por primera vez, pero en esta segunda ocasión, cuando comenzaron las redadas el año pasado, sintió el impacto de manera inmediata y desgarradora en su comunidad. Catorce de los miembros de su iglesia se encontraban entre el grupo de trabajadores migrantes zapotecos que fueron detenidos en la fábrica Ambiance Apparel.

“Esto nos afectó a mí y a nuestra comunidad de una manera mucho más devastadora a nivel personal, y realmente nos ha llevado a reaccionar de manera muy diferente esta vez”, dijo Edwards, explicando que no se ha tratado solo de protestar y abogar en contra de las políticas migratorias perjudiciales, sino también de organizarse para apoyar a las familias tras los hechos.

La congregación y la comunidad lograron pagar la fianza para liberar a 11 de los 14 miembros detenidos, y 3 fueron deportados. Entre ellos se encontraba un hombre que acababa de ser papá y que decidió auto deportarse porque no podía soportar estar lejos de su esposa y su hijo pequeño.

“Lo que espero es que el mensaje sea alto y claro, tanto para que el mundo vea lo que estamos haciendo y, con suerte, se inspire en ello, como para que quienes están adentro también lo vean y se den cuenta de que no están solos”, dijo Edwards. “Sabemos que están ahí dentro. Estamos luchando por ellos y haciendo todo lo posible para sacarlos”.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments