*Prohibieron la participación de mujeres “para evitar incidentes de género”
Por Jorge Vega Aguilar
San Agustín Etla, Oax.-Para “evitar” lo que consideran como “incidentes de género”, los que son denominados como “encabezados” -organizadores- de la “Muerteada del Panteón 2026 Testarudos”, prohibieron la participación de mujeres.

“La admisión es exclusivamente varonil, y quienes asistan, ya sea maquillados, con disfraz y/o que intenten bailar”, tendrán que pagar una cuota de mil 500 pesos, señala el Reglamento Interno aprobado el pasado 23 de octubre en conjunto con la autoridad municipal que encabeza el edil -por usos y costumbres -Manuel Hernández Velasco, apodado “El Alemán”.
La misma cuota la tendrán que cubrir, por persona, quienes deseen documentar la comparsa, ya sea en video, fotografía u otro medio, y en caso de no hacerlo los “encabezados” tienen la facultad de retirarlos.
La Muerteada se lleva a cabo este 1 de noviembre e inicia entre la tarde- noche y concluye en la madrugada del día 2.
Los “encabezados” son los encargados de las bandas de música y cuidado y vigilancia de los participantes, pero también tienen la facultad de “presentar ante las autoridades correspondientes a toda aquella persona que altere el orden y a quienes no participen”.
El reglamento que ha sido considerado por habitantes del lugar como arbitrario, también establece que para ser considerados como participantes, las personas deben portar en todo momento su disfraz y distintivo otorgado durante el acceso a la Muerteada.
Pero además, señala que los participantes tendrán que guardar la compostura durante todo el evento, y en caso contrario, los “encabezados” tienen la facultad de llamarles la atención y de ser necesario retirarles el disfraz para sacarlos.
En esta localidad de Valles Centrales ubicada a 20 kilómetros de la ciudad de Oaxaca de Juárez, esa Muerteada ha sido considerada como una festividad de identidad y cultura popular.
Sin embargo, la actitud de los organizadores en contubernio con la autoridad municipal es calificada como discriminatoria y retrógrada, pues el año pasado el cobro por participar fue de mil pesos y ahora además se están comercializando las tradiciones.
En tanto, la policía municipal instaló un módulo – filtro en la entrada de la población para obligar al pago de los mil 500 pesos a todo aquel que pretenda asistir.



