- Solo cambios en el Congreso pueden revertir que millones de estadounidenses se queden sin acceso a la salud porque empezando el año nuevo se recortarán 45 millones de dls al presupuesto de Medicare; en tanto para Medicaid los recortes se estiman en 911 mil millones en su presupuesto durante una década.
Los ángeles, Cal.- Aumento en el costo general de la salud, disminución en su acceso y unas elecciones intermedias serán claves para millones de estadounidenses que están en medio de los millonarios recortes de la ley HR 1 y las nuevas reformas a Medicare (Medical en California) y Medicaid.
La HR1, también conocida como la «One Big Beautiful Bill» (una gran y hermosa ley) recorta para empezar el 2026 unos 45 millones de dls al presupuesto de Medicare y durante los próximos 10 años a Medicaid 911 mil millones de dls, añadiendo nuevos requisitos laborales para acceder a los programas sanitarios.
Por lo que Amber Christ, Directora general de Defensa de la Salud de la organización Justice in Agine dijo que no se espere cortar millones de dólares al sistema de salud y no ver resultados.
“Nadie va ser inmune”, dijo tras indicar “va haber más visitas de emergencia a los hospitales y más tasas de mortalidad” en la nación.
Christ participó en una video conferencia organizada por American Communty Media (ACoM) el pasado 21 de noviembre donde se explicó que los nuevos cambios al presupuesto y dadas las reformas a Medicare/Medicai,y sin los créditos fiscales mejorados para las primas que se compran a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, se podrían ver que las primas mensuales aumenten en más del 70 %.
Además de que la administración Trump ha vuelto a imponer la carga pública, por lo que esperan que aumente el temor de la gente por solicitar los servicios de salud a los que tienen derecho.
Tomas Bednar, Vicepresidente sénior y asesor jurídico de Healthsperien LLC considera que la disminución del acceso a la salud es una meta explicita de la administración Trump del programa de beneficios públicos y de programa de Medicare.
“La legislatura se ha posicionado y por medio del poder ejecutivo está cambiando lo que era Medicare. El efecto es que están intentando políticas para limitar y achicar el acceso a Medicare para estadounidenses de bajos recursos y residentes a través de la regla de carga publica, y que en los últimos 7 u 8 años ha sido como un juego de pin pon”, consideró.
Explicó que la llamada “carga publica” busca que tenga efectos para aprobar las “tarjetas verdes” llamadas Green Card. Desde el 2019 hay esfuerzos para descalificar a la gente para la residencia permanente a través de ello, pero hay sectores en su contra, afirmó.
Sin embargo explicó que carga publica no ha eliminado el acceso a Medicare de Emergencia y los beneficios para las personas que tienen más de 5 años de residencia, sino solo para ciertas categorías de inmigrantes.
Christ, explicó en cuanto a la cuestión de la inmigración que la HR 1 limita la elegibilidad para Medicare, Medicaid y los créditos fiscales del Mercado a tres categorías específicas de no ciudadanos: residentes permanentes legales (titulares de la tarjeta verde por menos de 5 años), participantes en el programa de reunificación familiar cubano-haitiano y ciudadanos de los Estados Libremente Asociados (Micronesia, Islas Marshall y Palau) y millones de inmigrantes que residen legalmente en el país, como refugiados, asilados y personas con estatus de protección temporal (TPS), así como los llamados soñadores/DACA que van a perder su seguro médico.
Dijo que la HR 1 va hacer que los que tienen menos recursos vean bajas 3% de dinero en sus hogares y los que ganan más van a ver 13 mil dls por año más. “Las personas mas ricas van a recibir cortes de sus impuestos”, explicó al decir que los de bajos recursos que ganan un promedio de 30 mil dls o menos de 50 mil al año van a ver menos dinero como las personas mayores, que son según el Censo el único grupo que ha aumentado en la pobreza.
En general dijo que la HR 1 corta recursos y es un blanco de los beneficios para los inmigrantes.
Bednar estima que es muy probable que los cambios adoptados ahora con la nueva administración se lleven a cabo subiendo los costos y bajando el acceso a la salud con los efectos de congelamiento y las políticas migratorias.
Respecto a la eliminación de las primas en el mercado libre de salud y médico, dijo que eso es lo que está en juego y el tema más politizado porque se habla de aumentos masivos para los estadounidenses que compran sus seguros de salud en el mercado libre.
El experto estima que hay 22 millones de personas inscritas con el 92% que tienen, dependiendo de su salario, acceso a los créditos fiscales (primas de salud) y que sin ellos, van a verse impactados en su acceso a la salud.
Bednar comparte escenarios para el 2026 cuando los cambios entren en vigor para restringir el acceso a Medicare y se implementen en el mes de Octubre de ese año.
Uno de ellos es que la presión de los cortes masivos presupuestarios de la HR1 impacten a los estados, algunos de ellos con excepciones fiscales, y otros no. Y que los precios netos de las drogas (medicinas) de Medicare/Medicaid afecten a los consumidores. Ahora mismo dijo que la administración Trump está negociando los precios al igual que lo hizo la administración Biden.
También explicó que hay oposición en el tema médico dentro de las filas de los republicanos porque no son un monolito (es decir una sola voz) enfocados en aspectos como la nutrición, componentes nutricionales, política de vacunas y de la cobertura de la investigación para nuevas vacunas, que se iría extendiendo para el acceso a la nutrición, dieta y bienestar para Medicare y Medicaid.
El experto considera que si las políticas de salud no cambian muchos millones de estadounidenses serán los perjudicados especialmente si el acceso a Obama Care no es asequible.
En cuanto al acceso a la salud de las personas mayores a través de Medicaid, Christ dijo que la HR 1 sigue cubriendo a 70 millones de personas con más de 65 años y jóvenes con discapacidad, pero que es caro y tiene brechas de cobertura porque no cubriría servicios dentales y de visión, y solo es el pago del 60% de todos los cuidados de casa.
Más de 5 millones están inscritos bajo el la expansión de cuidado de salud de Obama care, por lo que los recortes tendrían graves impactados en este grupo, en el que se encuentran inmigrantes de asilo y estatus protegido, y las personas que pagan impuestos, los que va ser cortados del programa.
“En ninguna parte de la historia la gente ha perdido la elegibilidad para Medicaid”, cuestionó la experta. “ Y no van a poder pagar cobertura en el mercado libre porque no son elegibles o por los créditos fiscales, y las personas no podrán inscribirse”.
Dado los millonarios recortes dijo que significan menos inscritos al programa de Medicaid -en los una de cada cinco personas en los Estados Unidos está cubierto-, y un gran impacto para los adultos mayores.
La experta dijo que Medicare/Medicaid y Obama Care son pilares de la cobertura médica y se están viendo los cortes con programas para el transporte para los mayores y su cuidado.
Christ dijo que al final del día, con el freno de la financiación federal para programas estatales, las personas pierden su cobertura médica y los servicios.
Sophia Tripoli, Directora sénior de Política Sanitaria de la organización Families USA considera que estamos en un punto importante en el costo del seguro de salud, en donde la gente tiene que escoger pagar por su servicio médico o por supermercado.
Explicó que los precios en la salud están empujando a las corporaciones, hospitales, clínicas y compañías a incrementar los costos. “Las compañías están siendo cada vez más grandes para diseñar los precios. Los hospitales exigen tasas más altas y las compañías farmacéuticas lo mismo, todo al mismo tiempo”.
Considera que los empleadores pagan más en salud medica de sus trabajadores con resultados cada vez más peores y que se ha vuelto un negocio que cobra más pero que no resulta en mejorías sobre todo para las personas de color, quienes tienen los peores resultados.
“El país está experimentando una crisis de salud y los votantes están de acuerdo”, dijo al citar un estudio que indica que el 91% de los encuestados dicen que el Congreso y el presidente deben tomar acción para disminuir los costos de la salud. Y en donde el 7% de los votantes latinos y 49% de los mayores, establecen que la salud es la prioridad número uno.
Dijo que espera que en el 2026 los consumidores puedan ver aumentos de más 25% y hasta 100%, por lo que urge a cambios sistemáticos al respecto, indicando que el Congreso tienen que tomar acciones inmediatas y detener los gastos altos para las familias estadounidenses.
Tripoli sugiere que los dos partidos (demócratas y republicanos) trabajen juntos para dar soluciones a los altos costos de vida e incluyendo los de salud y su acceso. “Pedimos al Congreso avanzar en políticas e implantarlas al pueblo americano”, afirmó.
Los expertos no descartan un nuevo cierre de gobierno a principios del año si no hay cambios en los cortes financieros al sistema de salud.



Amber Christ, Directora general de Defensa de la Salud de la organización Justice in Agine, Tomas Bednar, Vicepresidente sénior y asesor jurídico de Healthsperien LLC y Sophia Tripoli, Directora sénior de Política Sanitaria de la organización Families USA. (de izq. a der.)

