- La alcaldesa escribe una carta abierta a los accionistas de Lineage
LOS ÁNGELES – La alcaldesa Karen Bass compartió hoy una carta abierta dirigida a los accionistas de Lineage para informarles sobre el impacto del incendio en el almacén de Lineage y los problemas subsiguientes de olores, roedores y moscas que afectan a los habitantes de Boyle Heights y el este de Los Ángeles.
El viernes, la alcaldesa Bass emitió una orden ejecutiva de emergencia instruyendo a los departamentos de la ciudad a suspender el procesamiento de los planes presentados para reconstruir el almacén de Lineage. Antes de esta orden, la alcaldesa Bass había emitido otras dos órdenes ejecutivas de emergencia para movilizar recursos, acelerar la limpieza y luchar por la transparencia y la rendición de cuentas para Boyle Heights. En respuesta a la falta de urgencia por parte de Lineage, la alcaldesa Bass y sus colaboradores locales han ampliado los recursos de salud pública, llevado clínicas móviles de salud directamente a la comunidad y distribuido miles de purificadores de aire, además de proporcionar alojamiento de emergencia, pañales, fórmula infantil, comida para mascotas, tarjetas de Metro, tarjetas para alimentos, asistencia financiera directa y más.
Lea la carta completa enseguida:
A los accionistas de Lineage:
Escribo como alcaldesa de Los Ángeles y —lo que es más importante— en nombre de las familias de Boyle Heights, una comunidad que sigue soportando todo el peso de las consecuencias de uno de los desastres industriales más significativos en la historia reciente de Los Ángeles.
Cuando el incendio envolvió las instalaciones de almacenamiento en frío de Lineage en Boyle Heights el 17 de junio, el impacto fue mucho más allá de la pérdida de un almacén. Durante días, los bomberos trabajaron para combatir las llamas. Hasta el día de hoy, el olor pútrido y desagradable que emana de las decenas de millones de libras de alimentos en descomposición dentro del almacén resulta insoportable para las familias. Y ahora, las moscas y otras plagas han infestado la comunidad. Las escuelas se preparan para reabrir en medio de preocupaciones no resueltas sobre la calidad del aire. Los pequeños negocios han perdido clientes. Las familias han sufrido náuseas, migrañas y otras enfermedades.
Ninguna empresa elige sufrir un incendio catastrófico. Pero toda empresa elige cómo responder ante él. Esa respuesta refleja su liderazgo, su preparación operativa y su gobierno corporativo.
Lamentablemente, la respuesta de Lineage ha sido insuficiente. Múltiples agencias gubernamentales han notificado a Lineage sobre infracciones relacionadas con la salud y la seguridad públicas. Los residentes, las agencias públicas y los funcionarios electos han solicitado reiteradamente información oportuna sobre las labores de limpieza, remediación, monitoreo ambiental y recuperación. Con demasiada frecuencia, dichas solicitudes se han encontrado con comunicaciones tardías, transparencia limitada y una participación pública insuficiente. En lugar de mostrar una urgencia acorde con la magnitud del desastre, la respuesta de la empresa ha consistido, con demasiada frecuencia, en una combinación de información tardía e inexacta que ha mantenido a los funcionarios gubernamentales y al público sin información clara sobre los avances de Lineage en la retirada de los millones de libras de alimentos en descomposición y en la eliminación de los olores fétidos y la plaga de moscas que asfixian a la comunidad de Boyle Heights.
Desde el principio, la Ciudad estableció expectativas claras. Se esperaba que Lineage retirara con prontitud todos los alimentos en descomposición, completara la remediación bajo supervisión pública, cooperara plenamente con las agencias reguladoras, se comunicara de manera transparente con la comunidad, apoyara el monitoreo ambiental y brindara asistencia significativa a los residentes, trabajadores, escuelas y negocios afectados.
No se trata de expectativas extraordinarias. Son las responsabilidades mínimas de una empresa que responde a un desastre originado en sus propias instalaciones.
Consciente de la gravedad de este incidente, mi administración declaró una emergencia local, emitió órdenes ejecutivas de emergencia para acelerar la recuperación, llevó clínicas de salud móviles directamente a la comunidad, estableció centros de evacuación voluntaria y de recursos, y colaboró con organizaciones filantrópicas y otros socios para proporcionar asistencia financiera, purificadores de aire, pañales y fórmula infantil, alimento para mascotas, tarjetas para compra de alimentos y transporte (Metro), reubicación de emergencia y más.
La Ciudad actuó porque la situación exigía un liderazgo decidido. Lineage debería haber demostrado la misma urgencia.
Este incidente ya no se limita simplemente a un incendio en un almacén. Ahora plantea interrogantes más amplios sobre la gestión de crisis, los controles operativos, la responsabilidad ambiental, la toma de decisiones ejecutivas y la supervisión de la Junta Directiva de Lineage.
Los residentes y los propietarios de negocios locales merecen tener la certeza de que la recuperación se completará lo antes posible. Los accionistas merecen tener la confianza de que la dirección se ha preparado adecuadamente y puede gestionar de manera responsable una crisis de esta magnitud.
Por consiguiente, los accionistas deberían plantear a la empresa las siguientes preguntas:
¿Cuenta Lineage con los recursos financieros suficientes, incluyendo cobertura de seguro, para cumplir con sus obligaciones derivadas de este desastre?
¿Cuál es el estado actual y el cronograma de las labores de limpieza y remediación?
¿Qué órdenes, citaciones o medidas coercitivas en materia de salud pública, seguridad y medio ambiente han sido emitidas o iniciadas por las agencias gubernamentales?


