*El pintor inició su interés por el arte cuando su abuelo lo llevó a su trabajo como recolector de materiales al basurero de Oaxaca y le regaló una enciclopedia
Por Salvador Flores/Crónica de Oaxaca
Fotos/ cortesía del maestro Garcés.
Oaxaca de Juárez, Oax.- El pintor Julio Garcés es uno de los artistas más destacados en las artes plásticas de Oaxaca, y su decisión de dedicarse a la pintura le nació en su infancia, siendo un niño de 9 años, rodeado de montañas de basura y parvadas de aves de rapiña.
El artista explica que nadie de su familia está ligado al arte y cuenta que su abuelo, Federico Garcés, quien era recolector de materiales reciclables, lo llevó a su trabajo, al basurero más grande de la ciudad de Oaxaca, ubicado en el municipio de Zaachila.
Ahí, entre miles de toneladas de artículos de desecho, el abuelo encontró un tomo de una enciclopedia de pasta de keratol de color rojo y se lo dio a Julio. El niño tomó el libro y al ojearlo quedó impactado con la lámina de una pintura de El Bosco, al parecer, La crucifixión. Cuenta que los rostros de los personajes, sus expresiones y los colores lo impresionaron. Y ahí, entre montañas de basura y parvadas de aves de rapiña, el niño decidió que quería ser pintor.


“Yo desde niño sufría depresiones, no lo sabía en ese entonces, pero ahora lo entiendo. En ese libro descubrí el arte y recuerdo que cuando observaba los rostros de los personajes me hice muchas preguntas. Ese fue el primer encuentro con el arte”. explicó.
El niño leyó en algún lugar que la cuna del arte era Paris y pensó que debía viajar a esa ciudad para estudiar pintura.
Con el tiempo, el joven ingresó a el taller de dibujo de la Casa de la Cultura Oaxaqueña donde su primer maestro de dibujo fue Carlos Rubio. Posteriormente ingresó al Taller Rufino Tamayo, una de las instituciones donde se han formado muchas generaciones de artistas plásticos, donde su maestro de pintura fue Mariano Pineda Matus.
Nacido en 1978 en la ciudad de Oaxaca, con 20 años dedicado a la pintura y las artes plásticas, Garcés estudió la licenciatura en Artes visuales en la Universidad de Guadalajara.

“Oaxaca es una cuna del arte. No olvidemos que uno de los artistas universales es Rufino Tamayo, y uno de los máximos representantes del arte barroco novohispano es Miguel Cabrera. Mucha gente fuera del país y de México sabe que Oaxaca existe precisamente por el arte. Eso lleva a que muchos extranjeros vengan a Oaxaca a recorrer la ciudad, los pueblos, y como inspiración para pintar. Es una referencia por la tradición, por los colores que se ven, las vestimentas de las mujeres. Es algo que inspira, traemos el arte en las venas”, señaló.
Garcés cuenta con más de 150 exposiciones y su obra ha viajado a Paris, Alemania y Estados Unidos. Sus pinturas se han mostrado en el Jardín Etnobotánico de la Ciudad de Oaxaca, en la Casa Lamm, ha expuesto en el Centro de Arte Moderno en Guadalajara, la Galería Luis Rojo, en la Universidad de Guadalajara, en el Museo José Luis Cuecas y en los estados de Sonora, Estado de México y Ciudad de México.
“Muchos pintores oaxaqueños me han influenciado, pero hay dos pintores que han sido inspiración para mi trabajo, uno es Rufino Tamayo y el otro Maximino Javier”, comentó.
Sobre el maestro Francisco Toledo destacó que su labro “fue única, no creo que haya una persona que haya dedicado tanto tiempo y su vida a las instituciones que creó. Lo veíamos en el IAGO, en el Álvarez Bravo, atento a su funcionamiento. Son instituciones referentes para la vida cultural de Oaxaca. El Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca tiene obra de los artistas más importantes a nivel internacional y su biblioteca es una de las más completas en materia de artes gráficas”.
Toledo y las instituciones de creó fueron un detonador para la cultura que se respira por todas partes en Oaxaca y esto es un motivo para que la gente pueda tener un acercamiento a las artes plásticas, explicó.



Obras del artista Julio Garcés quien es uno de los artistas más destacados en las artes plásticas de Oaxaca. Fotos cortesía del artista.

