- Pero preocupa que latinos siguen teniendo los mayores número de sobredosis.
- Los Centros de Salud Comunitaria ofrecen servicios desde duchas, educación, equipos de prevención, reducción de daños, tratamiento y recuperación.
- Ayudan a que las personas sepan administrar Naloxona para salvar vidas.
Los Ángeles, Cal.- A pesar que ha presentado una caída del 22% en las muertes por sobredosis en el Condado de Los Ángeles durante el 2024 comparado con un año anterior, aún persisten altos números de fatalidades sobre todo en comunidades de color como la afroamericana, latina, indígena y de bajos ingresos.
Brian Hurley quien es Director Médico en la Prevención y Control del Abuso de Sustancias del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles (DPH por sus siglas en inglés) reveló durante una video conferencia realizada el pasado 12 de marzo por American Community Media (ACoM) que la disminución en las muertes tienen que ver con fentanilo y metanfetaminas.
“Estas dos causas es donde hemos visto una disminución de muertes por sobredosis, pero no se está experimentando en todas las comunidades de manera general”, explicó.

Dijo que por ejemplo las raza afroamericana comparada con los latinos y asiáticos tienen un alto número de fatalidades.
Así que indicó. “Tenemos una disparidad racial entre quienes llegan a nuestra oficina forense por sobre dosis de drogas. Y el condado de Los Ángeles, tienen un alto número de residentes latinos, que es el que número más alto que sufren por sobre dosis”, afirmó. “Vemos las disparidades por raza y etnicidad, y aun cuando vamos en la dirección correcta”, afirmó. “Hay una preocupación”.
La muerte por sobredosis son la principal causa de muerte para los adultos menores de 50 años. En promedio, ocho residentes del condado de Los Ángeles mueren por sobre dosis cada día.
Hurley mencionó que el condado está invirtiendo en prevención para la reducción y su tratamiento sobre todo en los jóvenes y personas que están siendo impactada sin esperar que terminen de usar drogas.
Explicó que mientras hay más tratamientos y ser vicios de ayuda, mas disminuyen la propagación de enfermedades y hace más accesible los tratamientos para las personas que enfrentan adicciones.
Centros de Salud Comunitaria y el impacto de Naloxona
Shoshanna Scholar, Directora de la División de Reducción de Daños del Departamento de Servicios de Salud de Los Ángeles dijo que el condado está trabajando con políticos, asociados y socios comunitarios para trabajar conjuntamente con las personas que usan las drogas, sus familias y sus amigos que puedan auxiliar y en un dado caso responder en caso de una sobredosis.
Indicó que están abriendo ‘centros de seguridad’ donde las personas pueden usar drogas de manera segura, conseguir un trabajo y encontrar educación, equipos de prevención, reducción de daños, tratamiento y recuperación.

En los centros hay equipos de prevención que se llaman de “respuesta rápida de sobredosis” y cargan con el medicamento Naloxona para prevenir la muerte por sobredosis.
Este fármaco también llamado Narcan puede detener los efectos y salvar vidas si alguien ha consumido una cantidad excesiva de un opioide como fentanilo, heroína o determinados analgésicos.
Scholar comentó que antes solo era para los proveedores médicos, para darla a las personas que ya no podían respirar, pero que ahora las están dando a los miembros de la comunidad para que puedan salvar vidas.
Aurora Morales, Directora Asociada de Iniciativas Comunitarias en Atención Médica para Personas sin Hogar de Los Ángeles (HHCLA) dijo que los centros de ayuda son áreas que cuentan con espacios de duchas y en donde se pueden realizar diversas actividades. Ahí las personas pueden encontrar servicios varios desde consejos sobre drogas hasta comida.
Morales habló de la campaña que han lanzado para reducir el estigma que enfrentan las personas que usan drogas. “En octubre lo lanzamos en inglés y español”.
Ella ha experimentado el uso de drogas como el cristal y la falta de hogar como una de las consecuencias de la drogadicción.
Como persona transformada y trabajando con HHCLA dijo que el enfoque de la iniciativa que dirige es contar con el personal que ha pasado por la experiencia vivida de las adicciones porque considera que son los que más saben de los problemas a los que los adictos se enfrentan.
“Yo necesitaba esa comunidad que proveyera vivienda, amor y cuidado sin estigma. Y en ese proceso le di mi vida al señor”, afirmó tras decir que la prevención del riesgo es continuo y que una persona que simplemente le diga a un adicto que cambie no es suficiente.
Considera que las personas muchas veces no están listas para ese cambio solas y que no encuentran razón para su transformación.
Y como una persona que uso servicios para las adiciones, Morales dijo que la trataron con compasión y sin estigmatizarla. “Y esto es donde se tienen que empezar, donde empezamos a conectarlos con las comunidades”.
Morales hace trabajo en el área de Skid Road donde comentó están ayudando a muchas personas a establecer esas conexiones. Por muchos años en esa área de la ciudad de Los Ángeles se han concentrado cientos de personas con problemas de adicciones y la falta de vivienda.
“Ha sido una experiencia magnifica”, afirmó. “Muchas veces a los miembros de la comunidad, a los que servimos, no tienen teléfono, ni recursos; son gente que necesita cuidados y se exponen a situaciones vulnerables; y no saben que pueden estar muriendo”.
El equipo de la HHCLA cuenta con personal bilingüe y pueden proveer Naloxona, además han enseñado a personas de la comunidad a poder administrarla cuando se requiere. “Hay gente que dice, ‘gracias por enseñarnos, porque pude salvar a alguien’”, reveló Morales sobre enseñar a la comunidad a manejar el medicamento.
Morales dice que como mujer latina sabe que hay mucho trabajo qué hacer de convencimiento para educar a la gente de la comunidad. También afirmó que cada comunidad es diferente en su cultura, pero con información se puede responder a este tipo de crisis.
Desde hace 10 años empezaron a distribuir Naloxona comentó la directora de servicios de salud Scholar.
El doctor Kelvin Driscoll, Director del Programa de Asistencia para Personas sin Hogar del Sistema Integrado de Atención (HOPICS) al sur de Los Ángeles dijo que están cumpliendo 38 años de trabajo con personas en situación de calle y en temas de su salud, entre ellas la mental y abuso de sustancias, así como en gestión de casos, sistema de coordinación y trabajo de incidencia.
Antes de ellos no había nadie que hiciera ese trabajo y había gente de su comunidad que se estaba muriendo en las calles, dijo Driscoll tras afirmar que una de las comunidades más impactadas por el abuso de sustancias y problemas adicionales, como situación de calle, es la afroamericana.
En HOPICS tienen centros de acogida que intentan no ser paternalistas explicó el doctor quien reveló que tienen asociaciones para dar alternativas saludables y apoyarlos con espacios seguros en donde ofrecen programas de intercambio de jeringas seguras y un área de café para descansar.
“Nos asociamos con el condado para forjar confianza y tener más opciones saludables”, afirmó.
En estos centros conectan a las personas con atención médica, vivienda, alimentos, jeringas y lo que necesiten. “Hacemos que se humanice al ser humano”, dice Driscoll quien anima a ver aquí historias de diferentes personas que han sido apoyadas en estos centros.
En el centro HOPICS pasan 8 mil personas al año y han distribuido 48 mil dosis de Naloxona.
Al menos 599 personas están vivas por la acción del condado y sus socios que trabajan con las comunidades, indicó.
Línea de Ayuda de Servicio de Abuso de Sustancias las 24 hrs: 1-844-804-7500

Aurora Morales, Directora Asociada de Iniciativas Comunitarias, Atención Médica para Personas sin Hogar de Los Ángeles (HHCLA) y el doctor Kelvin Driscoll, Director del Programa de Asistencia para Personas sin Hogar del Sistema Integrado de Atención (HOPICS). (izq. a der.)

