- Con leyes más potentes sobre el acceso a las armas de fuego y programas de prevención puede lograrse cambios, aseguran expertos en el tema.
- En casos de Violencia Doméstica, hay mayor tasa de riego de víctimas fatales si el abusador tiene un arma en su poder
Los Ángeles, Cal.- Aunque en los últimos tres años se ha visto una reducción en los tiroteos masivos y la violencia armada en los Estados Unidos, aún se considera como el país con el mayor número de muertes relacionadas con armas de fuego que cualquier otro país desarrollado, sin embargo expertos consideran que este mal es previsible.
“Esto se puede prevenir. Cuando esta cosas suceden demasiado seguido es común que la gente diga: “¡Ay Dios mío!, ¿ésto cuándo se va acabar?”, dijo el Dr. Daniel Webster, Profesor Bloomberg de Salud Pública Estadounidense de la Universidad Johns Hopkins durante una video conferencia organizada por American Community Media (ACoM) el pasado 19 de diciembre al hablar sobre si puede los Estados Unidos lograr avances en la lucha contra los tiroteos masivos y la violencia armada.
Webster ha publicado un estudio en el que se dice que leyes más potentes hace que existan menos tiroteos, pero dice que el mensaje claro es que no hay manera de reducir la violencia armada si no hay un compromiso.
También para el doctor Ragy Girgis, Director del Centro de Prevención y Evaluación (COPE) de la Universidad de Columbia lo más importante es que la violencia armada se puede prevenir.
El doctor, estudia la esquizofrenia y violencia de armas relacionado a los problemas de salud mental y los tiroteos masivos desde hace 10 años con un enfoque científico, y ha desarrollado una base de datos de asesinos seriales.
Girgis dijo que hay un mal entendimiento en la segunda enmienda desde la fundación de este país. Y que hasta el siglo 18 y 19 y principios del 20, es un pensamiento diferente a lo que pensamos ahora respecto a las armas.
Reveló que el 95% de los tiroteos no tienen relación con problemas de salud mental, pero lo que puede hacer que una persona con enfermedad psicótica y con alucinaciones quiera perpetuar un tiroteo masivo es que esté alucinando: escuchando una voz Dios o satán para asesinar. “Pero es muy raro”, admitió.
En cuanto a que se ha aprendido de la relación de las personas que perpetúan asesinatos masivos usando una arma de fuego y las enfermedades psicóticas y de esquizofrenia, dijo que lo primero es que hay un rol de suicidio.
“Más el 50% se suicidan después”, comentó tras decir que el uso de armas de fuego es el principal método de uso de las personas que cometen asesinatos masivos porque las usan para tanto para llevar a cabo el asesinato como para después matarse a sí mismos.
Explicó que las personas planifican los ataques semanas e incluso años, junto con los planes de suicidarse.
Indicó que la salud mental y el rol de la medicina, sobre todo de los antidepresivos, no causan tiroteos masivos.
“Estos asesinos seriales se sienten fascinados por las armas de fuego, con un sentimiento profundo de ganar. No tienen una vida y en su manera más severa pueden generar narcisismo, porque las personas piensan en sí mismas y son arrogantes”. El doctor dijo que desde un perfil psicológico tienen que ver con un autoestima bajo.
También indicó que es un gran estigma el culpar a las personas con problemas de salud mental de la violencia de armas y que dicho argumento no ayuda.
“El 5% de los tiroteos son causados por la salud mental, pero dentro de los factores de riego el número uno son indicadores emocionales”, reconoció. “La mayoría de los tiroteos masivos se producen por personas que comparten cosas y ellos dicen a otras personas lo que van hacer”.
Explicó que desde los 80’s la prevalencia de los tiroteos masivos ha aumentado 4 veces y una de las causas sería la romantización de la violencia.
Considera que la violencia con las armas comenzó desde los 70 y 80”s, cuando las personas alquilaban películas con esos temas; y que ahora con las redes sociales, la influencia de películas, video, música y la televisión han contribuido a su aumento.
Sin embargo Girgis dice que si no hubiera barreras o riesgo de ser detenido (por las fuerzas policiales) uno de cada 100 personas cometería asesinato.
El doctor Webster señala que Estados Unidos tiene 8 veces más altos los porcentajes de violencia de armas que otros países desarrollados y que nos debemos sentir mal por tener un valor atípico.
Dijo que casi el 80% de los homicidios se cometen con armas de fuego. En el 2020 aumentaron, luego desde 2021 se quedaron estables y hace 3 años las tasas han bajado incluso en lugares que históricamente han tenido tasa altas como Baltimore y Philadelphia.
Webster reconoció que investigaciones indican que las comunidades migrantes tienen las tasas más bajas de violencia de armas en contraparte de los nacidos en Estados Unidos.
Bajo la administración Biden dijo que hubo inyección de financiamiento para la crisis de la violencia de armas con programas y leyes como la nueva regla que opera desde el 2022 para regular las armas fantasmas. En estados como Baltimore las armas fantasmas estaban cayendo en manos de jóvenes menores de edad y personas con antecedentes penales pero ahora se les prohíbe las armas como en el caso de California que ha visto una disminución desde el 2017 al 2022.
Estas acciones reconoció que han hecho bajar las tasa de la violencia de armas luego de presentarse un alza en el marco de la pandemia del covid-19 generada por el estrés de las personas y las violencia contra las personas que hacían protestas; lo que hizo que la comunidad perdiera la confianza en la policía y se registrara un incremento histórico de compra de armas.
El doctor considera que tiene que haber más financiamiento para abordar la violencia de armas por medio de la comunidad, trabajar en el fortalecimiento de la salud mental y en leyes contra los extremistas con enfoque en servicios sociales y de comunidad para individuos en riesgo de violencia armada.
Respecto a violencia doméstica y las armas, Webster comentó que hay que entender que la posesión de armas generan una situación fatal. “El principal factor es el acceso del abusador a una arma de fuego”, admitió.
Indicó que las tasas de riego fatales es 5 veces más comparados con los abusadores que no tenían armas de fuego, por lo que el experto mencionó que es importante el roll de leyes para restringir las armas a personas con antecedentes de violencia doméstica.

Lucha por el control de armas, luego de la tragedia en Parkland
La restricción de las armas en los hogares es una tarea constante que promueve la maestra Sarah Lerner, cofundadora de Teachers Unify to End Gun Violence luego de ser testigo del tiroteo en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland, Florida en 2018, donde murieron 17 personas e hirieron a otras más.
Lerner dijo que ese día estuvo en clases con sus estudiantes. Habían planificado un simulacro de incendio pero de repente se dispararon las alarmas y los del grupo se miraron confundidos pensando que se estaba dando la prueba. “Agarre mi teléfono y las llaves y fuimos para afuera. Escuchaba el sonido de las balas cayendo en el edificio y escuche a la gente gritando”.
“Yo regresé a mi clase con 10 de mis estudiantes y 5 de la clases de alado, y entre como todo mundo y nos encerramos, y estuve por 3 horas ahí antes de que el SWAT (policía especial de tácticas) nos dejara salir”, dijo la maestra. “Esa fue la experiencia más horrenda de toda mi vida”, consideró, al revelar que su hijo de 12 años, de la secundaria, estaba ahí también lo que hizo que les enviara a él y su otro hijo de 9 años un mensaje para informarles que ella estaba bien.
La maestra y dos niños de su clase, que en ese año estaban en el 12 grado, y ahora son periodistas, editan un libro escolar en el que han hecho trabajos de perfiles de las víctimas de ese día trágico que ellos también vivieron.
En enero del 2019 su trabajo formó parte de un libro de arte que contiene fotos, poesía e historias con testimonios de los 42 sobrevivientes.
“Fue algo importante para mí poder publicar las historias de los niños que fallecieron de las clases”, dijo al revelar que eso la ayudó a sobrellevar su salud mental luego de la tragedia que los unió como comunidad.
Mencionó que la comunidad de Parkland, Florida se unió y vieron la generosidad del país entero y de la ayuda internacional. “Fue significativo que les importáramos. Si les preguntáramos antes del 2018, no creo que sabrían donde esta Parkland. Ahora todo mundo sabe dónde está”.
La maestra y su organización abogan por que en Florida haya leyes más poderosas contra las armas de fuego y ella especialmente piensa que la sugerencia del uso de armas de maestros en las escuelas es absurda.
“Es ilógico armar a las maestras, que sea esa la forma de proteger a los estudiantes”, Agregó. “Yo fui a la Universidad para ser profesor de inglés pero no para ser un alguacil. Yo sé que hay profesores que se sienten bien armadas pero yo no”. Antes dijo, “que tal que un estudiante se apodera de mi arma o si yo pienso que alguien es un intruso”.
Después del tiroteo, el estado de Florida implementó una ley que impuso restricción de las armas para su compra a los 21 años, cuando antes era de 18, pero se ha derogado y ahora ha vuelto nuevamente a los 18 años.
Para la maestra eso es algo frustrante y aún más cuando dice que hay 4 millones de niños viviendo en hogares con armas de fuego y que a los políticos les preocupa más el dinero que reciben de la NRA (National Rifle Association) que las vidas de las personas.



Dr. Daniel Webster, Profesor Bloomberg de Salud Pública Estadounidense de la Universidad Johns Hopkins, Dr. Ragy Girgis, Director del Centro de Prevención y Evaluación (COPE) de la Universidad de Columbia y la maestra Sarah Lerner, cofundadora de Teachers Unify to End Gun. (izq. a der.)

