- Desde 2012, parte de los fondos escolares de California provienen de los ingresos recaudados por un impuesto sobre ingresos. Dado que el impuesto expirará en 2031, los propulsores de la Proposición 3 quieren hacer este impuesto permanente.
Por Briana Méndez-Padilla
Además de elegir al próximo gobernador del estado, los votantes de California también tendrán que votar sobre 14 propuestas este noviembre, entre ellas la Propuesta 3.
La Propuesta 3 busca convertir en permanente un impuesto sobre ingresos ya existente para seguir financiando la educación en el estado. Este impuesto se promulgó originalmente en 2012, cuando los votantes aprobaron la Propuesta 30, y se renovó en 2016 con la Propuesta 55.
La medida aplica un impuesto sobre las personas con mayores ingresos, que oscila entre un 10,3 % para quienes ganan más de $360,000 (solteros) y un 12,3 % para quienes ganan más de $721,000 (en conjunto). Los fondos recaudados se distribuyen de tal forma que el 89 % se destina a las escuelas de K–12 y el 11 % a los colegios comunitarios.
Si bien la propuesta ha obtenido el apoyo de la Asociación de Maestros de California, la Asociación de Empleados Escolares de California y varios sindicatos de maestros, incluido el de Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA por sus siglas en ingles), entre sus mayores opositores se encuentran la Asociación de Contribuyentes de California y Reform California, un grupo político conservador estadounidense fundado por el asambleísta republicano de California, Carl DeMaio.
Los opositores argumentan que el aumento de los impuestos provocará que las personas con altos ingresos se vayan del estado, lo que dejaría al estado sin esos ingresos fiscales. También les preocupa que se convierta en permanente lo que en su momento se aprobó como un impuesto temporal.
Sin embargo, según una encuesta del Instituto de Políticas Públicas de California, la mayoría de los votantes probables —el 58 %, para ser exactos— dijo que votaría “sí” a la Propuesta 3.
Según la oficina del analista legislativo, este impuesto suele recaudar entre 5 mil millones y 15 mil millones de dólares al año y ha sido una importante fuente de ingresos para las escuelas de todo el estado. Sin él, los maestros temen que la brecha de equidad no haga más que ampliarse.
Noriko Nakada enseña inglés en la Escuela Secundaria Emerson, en el oeste de Los Ángeles. Comentó que las escuelas ya están sintiendo el impacto de la pérdida de los fondos únicos otorgados por la pandemia de COVID-19, que ayudaron a reducir el número de alumnos por clase y a financiar servicios de apoyo a la salud mental. Por lo tanto, perder los ingresos provenientes de este impuesto solo hará que la situación sea aún más precaria, dijo la maestra.
Mencionó que su escuela solía contar con un trabajador social psiquiátrico de tiempo completo para apoyar a los estudiantes con necesidades de salud mental, pero que luego el puesto se redujo a tiempo parcial y ahora ya no cuentan con ningún miembro del personal en ese puesto.
“Las escuelas tienen que decidir en qué se gasta el dinero y no hemos podido financiar ese puesto en nuestra escuela”, sostuvo.
Según la calculadora de pérdida de fondos de la Asociación de Maestros de California, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles corre el riesgo de perder más de $838,000,000 en fondos si no se aprueba la Propuesta 3.
“Contar con una fuente de financiamiento confiable permitirá que nuestras escuelas prosperen, pero si en cada ciclo electoral estamos constantemente luchando por obtener fondos, no hay forma de que podamos adelantarnos en lo que respecta a nuestras escuelas”, comentó Nakada.
Otros programas que podrían verse afectados son aquellos que ya atienden a estudiantes de grupos subrepresentados, como el Plan de Logro Académico para Estudiantes Afroamericanos y los servicios de educación especial, agregó.
“Sería mucho más difícil satisfacer las necesidades de los estudiantes que podrían tener dificultades en un salón de clases tradicional y necesitan un entorno más pequeño. El número de casos aumentaría, lo que haría más difícil atender las necesidades de estos estudiantes”, dijo Nakada.
Nakada también es miembro de UTLA y participó en un Día de Acción el 19 de septiembre, en el que maestros y miembros de la comunidad tocaron puertas en todo el Distrito 9 para hablar con los votantes sobre la Propuesta 3.
Señaló que es una boleta electoral muy repleta, por lo que algunas personas no estaban tan al tanto de la propuesta pero, saber que los educadores la apoyan, tiende a hacer que la gente sienta que es algo que ellos también pueden respaldar.
Las elecciones se llevarán a cabo el 3 de noviembre y puede registrarse para votar o verificar su estado de registro en el sitio web del estado.

