sábado, marzo 7, 2026
HomeDestacadasMigrante deportado lucha por la causa de la diáspora oaxaqueña

Migrante deportado lucha por la causa de la diáspora oaxaqueña

  • El objetivo de Francisco Mireles es la “Casa del Migrante” en Ciudad de Oaxaca para apoyar a deportados y migrantes en tránsito hacia Estados Unidos  

Los Ángeles, Cal.- Considerando que Oaxaca es uno de los estados de México con los mas altos números de migración, el profesor y activista Francisco Mireles, quien fue deportado de Estados Unidos en el 2010, por no tener una licencia de conducir, ahora lucha porque la ciudad de Oaxaca tenga una “Casa del Migrante”.

Mireles nació en la región de la Sierra Juárez del estado de Oaxaca y emigró a Estados Unidos a la edad de 15 años para reunificarse con su padre, otro migrante oaxaqueño que salió de su lugar de origen para trabajar directamente en los campos agrícolas de California y que gracias a la última Reforma Migratoria de 1986, bajo la presidencia de Reagan, logró establecer su residencia legal.

El joven migrante llegó a la ciudad agrícola de Madera para trabajar y estudiar la preparatoria. Ahí conoció a otros paisanos oaxaqueños que iniciaron una organización de migrantes en la High School.

Francisco Mireles en una de las manifestaciones en la Universidad de Fresno contra Peter Wilson, gobernador de California y creador de la controvertida Prop 187 que negaba derechos a los inmigrantes. Foto/ cortesía del activista.

Mireles dice que lo que empujó a los estudiantes oaxaqueños a organizarse fue la discriminación y racismo contra los mexicanos y especial mente contra los oaxaqueños.

“Tú eras un oaxaco, un indio”. señala “Es lo mismo que en Oaxaca, y en cualquier lado, hay mucha discriminación”.

El nacido en la tierra de Juárez, dice que ser discriminado les afecta mucho psicológicamente, lo que les hace daño, y es por eso que se unen y se juntan como oaxaqueños para echarse la mano unos a otros.

Siendo joven estudiante Mireles comenta que en su mente estaba ir a la Universidad de Berkeley, California, una de las mejores de país. “Fui admitido, pero estaba en el proceso legal migratorio y se me complicó y no pude asistir. En ese tiempo, a mediados de los 90’s estaba en el poder un gobernador racista, Peter Wilson, así que quitó el acceso y ayuda financiera a los estudiantes indocumentados y por eso no pude ir a esa universidad, pero fui a la de Fresno para estudiar economía”.

Dijo que estando ahí fue que formaron una de las primeras organizaciones de estudiantes oaxaqueños migrantes en los años 1993 y 1994, llamada Mictlán (la gente de la nube), en la que en su mayoría, de los 25 estudiantes, eran mixtecos y zapotecos.

“Me complace decir que el 90% de nosotros terminamos la carrera. La mayoría son profesionistas y algunos con maestrías”, comentó al explicar que en esa organización tuvieron actividades culturales y sociales y se relacionaron con otras organizaciones de chicanos en la misma universidad de Fresno.

El activista confiesa que todavía hay una organización de estudiantes oaxaqueños en dicha universidad que colabora con organizaciones locales como la del Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB).

Aunque explica que una de las organizaciones más efectivas de migrantes es la de la comunidad de Santa María Tindú, municipio de la mixteca, la cual considera es de las mejores organizadas.

“Hacen un trabajo mucho mejor que las organizaciones establecidas”, confiesa al hablar de que las organizaciones comunitarias participan con otras establecidas en otros puntos de Estados Unidos como en la ciudad de Oregón a través del uso de zoom.    

Su arresto y deportación

Mireles comenta que aunque estaba en trámites para arreglar su situación migratoria a través de su padre, las cosas se complicaron porque llegó a la mayoría de edad de 21 años, que es cuando hay otro tipo proceso migratorio para los hijos de residentes o ciudadanos naturalizados.

“En el proceso me daban permisos de trabajo que se vencían y tenía que renovarlos. Y en el Valle Central agrícola (de California) nos vemos en la necesidad de manejar sin licencia. Me detuvieron y me regresaron a México.

Trate de pelear mi caso, pero si le preguntas a cualquier persona detenida es muy difícil pelar porque para empezar no tienes abogado. Espero que ahora tengan el apoyo del Consulado porque es casi imposible defenderte. Y después de un tiempo detenido quería ya ser libre.

Mireles estuvo 3 mese detenido en una cárcel de inmigración en Madera, donde se dió cuenta que en su mayoría eran oaxaqueños los que se encontraban en ese lugar. “No me sentía incomodo pero obviamente teníamos que sobrevivir”.

Madera es una de las zonas agrícolas con mayor número de inmigrantes oaxaqueños que trabajan en el campo. “Cuando íbamos a la pulga, era parecido a estar en un mercado oaxaqueño”.

Narró que uno de los lideres de la cárcel de migración era un latino, pero cuando el latino salió un mes y medio después el líder lo escogió a él para desempeñar la responsabilidad de líder un mes mas. “Era del grupo de los paisas”, recuerda al comentar que firmó para su salida voluntaria a Tijuana.

Estando en Tijuana dijo que no tenía dinero ni nada y que tuvo que acudir a la Casa del Migrante, durante dos noches, para que su hermano le mandara dinero y esperar un vuelo hacia Oaxaca.

Mireles confiesa que en ese tiempo, la mayoría de los deportados intentan regresar a Estados Unidos. “Muchos de ellos porque no conocen México y sienten que sería difícil encontrar oportunidades en sus lugares de origen”.

Explicó que él no conocía bien la ciudad de Oaxaca y que cuando llegó de retorno se quedó dormido en una banca del parque El Llano mientras buscaba a familiares que viven en San Agustín, Etla.

“Me fui a buscar a una tía y cuando llegue a la población no la reconocía, tenía 20 años o mas que no nos veíamos. Me aceptaron y me ofrecieron de quedarme un tiempo para apoyarme mientras rehacía mi vida otra vez”.

Mireles opina que para algunos deportados muchas veces no es una reintegración a su tierra sino muchas veces una integración total porque salen directamente de sus pueblos de origen al lugar donde migran, como en su caso a California.

“Los migrantes retornado y deportados, tienen 15 años en promedio viviendo en Estados Unidos, y es como regresar a un país diferente”.

Acostumbrado a ganar un salario en dólares, Mireles consigue un trabajo de seguridad ganando un mínimo de mil pesos semanales. “Dije tengo que hacer algo y después comencé otro trabajo para completar para pagar renta y ser independiente”.

Con el tiempo empezó a buscar oportunidades y realizó un Diplomado en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) y una especialidad en el Colegio de la Frontera Norte (COLEF) que se dedica a la investigación migratoria.

Últimamente ha realizado con una beca un diplomado en migración en el Centro de Investigación Educativa Económica (CIDE) y un postgrado en la Universidad Iberoamericana y también en la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO) con una maestría en educación comunal.

Para Mireles el proceso de deportación ha sido la experiencia más difícil en su vida.

“Cuando estaba en Madera detenido, los compañero siendo hombres, todos llorando por la difícil situación que atraviesan, sean pandilleros o cholillos, porque pierden todo, carro, casa y hasta familia. Afortunadamente soy solo pero ha sido la experiencia mas difícil en mi vida”.

Francisco Mireles (Centro), durante su graduación del COLEF, tienen en su mira la creación de “Casa del Migrante” en Ciudad de Oaxaca.

Su idea de la Casa Migrante en la ciudad de Oaxaca

Mireles comenta que Oaxaca es uno de los estados de México con un alto número de migrantes extranjeros con mas de 2 millones y no existe una Casa del Migrante en la capital de Oaxaca.

“Las causas de la migración todavía existen. En Oaxaca hay pobreza y pobreza extrema. Desafortunadamente somos de los primeros lugares con la mayor cantidad de municipios con falta de oportunidades, pese a lo que digan los políticos”, sostiene.

Refirió que de acuerdo a la Unidad de Política Migratoria de la Secretaria de Gobernación de México, cada año aproximadamente se registran entre 15 mil a 20 mil deportaciones de oaxaqueños. Con 68 mil deportaciones en la primera administración de Trump y 69 mil 688 en la de Biden.

Según datos del Migration Policy Institute desde la administración de Obama en el 2010 se dice que hay aproximadamente medio millón de oaxaqueños deportados, sostuvo. 

“Me supongo que la mitad regresaron”, supuso al momento de explicar la necesidad de crear la Casa del Migrante en la ciudad de Oaxaca.

Para eso él y con ayuda de amigos están en el proceso de constituir una sociedad civil sin ánimo de lucro.

Contó que el proyecto es ofrecer servicios a la población migrante oaxaqueña tanto de retornados como de las personas migrantes de otros países que pasan en su tránsito por Oaxaca.
De acuerdo a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en el primer trimestre del 2024 uno de cada cuatro eventos de personas en situación migratoria irregular en México correspondió a personas de nacionalidad venezolana, seguido por hondureños, guatemaltecos y ecuatorianos, también colombianos, nicaragüenses y salvadoreños y en menor medida haitianos y cubanos.

Es por eso que Mireles dice que la Casa del Oaxaqueño sería parecida a la Casa del Migrante de Tijuana, que atendería principalmente a deportados y en general a los migrantes con apoyos y necesidades varias.

“A los deportados les daríamos hospedaje, ropa, cobijas y cubriríamos sus necesidades para regresarlos a sus comunidades de origen”, también dijo que “los ayudaría a integrarse al trabajo en restaurantes y hoteles, como hablantes de lenguas indígenas.

Para los jóvenes retornados piensa en que regresen a proseguir con sus estudios superiores.

El activista estima que hay 500 estudiantes migrantes que regresaron o fueron deportados sus padres, y ellos también decidieron regresar con ellos. Así como también casos de estudiantes que son nacidos en Estados Unidos.

“Estamos en el proceso de trabajo y colaborando con universidades como la UABJO, COLEF y la UNAM para hacer trabajo de investigación en el tema migratorio”.

A nivel internacional dijo está trabajando contactando a líderes empresariales y académicos y funcionarios electos como con la concejal de Madera Elsa Mejía, hija de oaxaqueños migrantes e Iraís López, otra descendiente de oaxaqueños y quien es concejal de Calistoga, en Napa Valley California, al norte de San Francisco y que pronto espera reunirse con el diputado migrante Zeferino García.

Dijo que tiene contacto con líderes de Fresno entre ellos Filemón López, Hugo Morales de Radio Bilingüe, Raúl Hinojosa académico de UCLA y Juan Francisco Esteba de la Universidad de Berkley, entre otros académicos del COLEF, CIDE, UNAM, y el profesor Jaime Luna fundador de la UACO.

El trabajo incluye a grupos de conocidos extranjeros que radican en Oaxaca y buscan el financiamiento de fundaciones como la del filántropo oaxaqueño Harp Helú y otras más de otros países del mundo.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments