Madrid, 21 agosto (Notistarz).- La extrema pobreza en Cuba alcanza ya al 94% de la población y la desaprobación de la gestión del gobierno llega al 95%, según el IX Estudio sobre Derechos Sociales publicado este 21 de agosto por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
El informe, basado en 1.318 entrevistas realizadas en todas las provincias entre el 27 de junio y el 29 de julio de 2026, describe un deterioro sostenido de las condiciones de vida y una creciente desconfianza ciudadana hacia las medidas económicas anunciadas por La Habana.
De acuerdo con los datos recopilados, el 68% de los encuestados declaró ingresos mensuales del hogar inferiores a 20.000 pesos cubanos,equivalentes a unos 30 dólares al cambio vigente. Esta cifra evidencia la brecha entre los ingresos familiares y el costo de cubrir necesidades básicas, según estimaciones independientes.
El estudio utiliza como referencia el umbral de pobreza extrema del Banco Mundial, que establece un ingreso diario menor a 1,90 dólares por persona. Bajo ese criterio, un hogar de tres miembros necesitaría 171 dólares mensuales para no caer en la pobreza extrema, condición que afecta a la mayoría de los cubanos.
Los apagones continúan siendo el principal problema señalado por los ciudadanos: el 70% los identifica como su mayor preocupación. Le siguen la crisis alimentaria (52%), el costo de la vida (45%), la salud pública (34%), los salarios (27%) y la inseguridad y la violencia (24%).
En materia alimentaria, ocho de cada diez personas afirmaron haber dejado de desayunar, almorzar o comer debido a la falta de dinero o a la escasez de productos, un incremento respecto al año anterior.
La evaluación de la gestión económica y social del gobierno es ampliamente negativa. El binomio Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero Cruz recibe solo un 3% de valoración positiva. Además, el 84% de los encuestados desconfía de las últimas medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo y considera que no mejorarán la situación del país.
“El agotamiento político y económico del régimen es evidente. La ciudadanía rechaza su gestión y no confía en sus medidas”, afirmó Yaxys Cires, director de Estrategias del OCDH. Según Cires, los sectores más vulnerables —como ancianos y enfermos crónicos— cargan con el peso de la crisis.
El documento también señaló que el gobierno continúa atribuyendo los problemas a factores externos, mientras mantiene un modelo improductivo y dependiente de otros países.
El estudio revela además que el 63% de los hogares enfrenta dificultades para adquirir bienes esenciales y que solo el 6% puede realizar compras más allá de lo básico. En cuanto a expectativas de cambio, el 50% cree que en los próximos seis meses podría producirse una transformación favorable para el país.
Las deficiencias en infraestructura son generalizadas: el 95% considera que su estado es regular o malo. La red eléctrica es la peor evaluada, seguida por la recogida de basura, los servicios de internet y telefonía, los acueductos y alcantarillados, los hospitales y las carreteras. El 74% califica como malas las condiciones de las viviendas y edificaciones.
El informe concluye que la crisis multidimensional que atraviesa Cuba se profundiza y que la demanda mayoritaria de cambios políticos y económicos refleja un deseo extendido de transformaciones estructurales.

