Por Briana Méndez-Padilla
- El inmigrante originario de Xalapa, Veracruz, ha tenido una trayectoria de más de 20 años en el mundo de la moda y el entretenimiento.
A Martín Zepeda siempre le han llamado la atención los hilos, los colores y las telas. Aprendió a coser desde muy pequeño y de manera autodidacta, comenzando por remendar calcetines.
Sin embargo, jamás se imaginó que esta pasión lo llevaría a tener su propio estudio en el Arts District de Los Ángeles y una lista de clientes y proyectos tan impresionante como la que ha ido acumulando a lo largo de los años.
Zepeda ha trabajado en proyectos de televisión, cine, alfombras rojas y campañas internacionales. Entre sus colaboraciones figuran firmas como Versace y Prada, así como celebridades como Anne Hathaway, Jennifer López y Lupita Nyong’o.
Este 31 de junio, en marco del mes del orgullo LGBTQ+, Zepeda fue reconocida como el “Orgullo Mexicano del Mes”, una iniciativa del Consulado de México en Los Ángeles que busca honrar las contribuciones de mexicanos viviendo en Estados Unidos.
“Se me hace sorprendente. No siento que soy la gran cosa, pero mis amigos piensan que lo soy”, dijo Zepeda durante su discurso de aceptación. “Más que nada me gusta lo que hago, siempre me ha gustado, es parte de mi ADN”.
Zepeda fue nominado por el jefe del Departamento de Registro Civil, Nacionalidad y Certificaciones Fernando López Vargas, quien lo conoció en 2018 ya que frecuentaban el mismo gimnasio.
“Estos años conociendo a Martín me han permitido ver de cerca la gran persona que es y su fascinante capacidad creativa”, dijo López Vargas. “Martín se caracteriza por ser una persona alegre, trabajadora, positiva, con los pies sobre la tierra y con un gran sentido del humor.”
El premio de “Orgullo Mexicano del Mes”—que consiste en una pieza de arte de la artista mexicana Abby Aceves—también representa un esfuerzo por redefinir las narrativas sobre los migrantes.
“La imagen de México está inexplicablemente ligada a la de estos inmigrantes, y en ese sentido tenemos nosotros mucho que agradecerle a la gente que con su trabajo habla bien de todos nosotros”, dijo el Cónsul General de México en Los Ángeles, Carlos González Gutiérrez.
González Gutiérrez subrayó que la vida de Zepeda refleja la de muchos otros inmigrantes, quienes, con disciplina, perseverancia y pasión, se empiezan abrir puertas en este país.

Antes de emigrar, Zepeda estudió contabilidad, algo que no le gustaba ni resonaba con él. Es por eso por lo que decidió migrar a Los Ángeles, donde ya vivía uno de sus hermanos, y se inscribió en Los Ángeles Trade Technical-College para estudiar diseño de moda. Siempre muy trabajador, pagó sus estudios trabajando como busboy y después mesero.
La amistad y las conexiones han sido fundamentales para su éxito. Poder invitar a sus amigos a participar en sus proyectos ha sido lo que más le ha gustado de su trayectoria, dijo Zepeda, y recuerda cómo consiguió su primer trabajo gracias a una amiga que había conocido mientras ambos trabajaban en el mismo restaurante. Ella se había convertido en jefa de vestuario de un programa de televisión local y lo reclutó para ayudar a vestir a miembros de los diferentes programas, incluyendo a la cantante Jenny Rivera.
Su plan original era quedarse dos años en el país, ganar algo de dinero y estudiar diseño, pero ahora, casi 30 años después, sigue aquí y está felizmente casado con su esposo Rob Meinke.
Meinke comentó a Impulso que una de las mejores cualidades de Zepeda es su amabilidad. Dijo que lo ha visto hacer un esfuerzo especial para armar pequeños kits con telas y maniquíes para compartirlos con los niños que, por casualidad, acompañan a alguno de sus clientes y muestran interés por el diseño.

“Es un hombre maravilloso, va fuera de su camino para ayudar a cualquiera”, dijo con una sonrisa.
Incluso después de la ceremonia del martes, Zepeda se tomó el tiempo para compartir sus conocimientos y dar algunos consejos a una joven del público después de que ella le contara que también estaba estudiando diseño.
Zepeda también subrayó que los padres deben apoyar a sus hijos, incluso si estos deciden dedicarse a algo más creativo, como el diseño o las artes.
“Nunca se avergüencen y al contrario ayuden a sus hijos a que sigan adelante, denle las herramientas si pueden”, dijo el diseñador.
A pesar de todo su éxito, Zepeda nunca olvida de dónde viene.
“Ser mexicano no tiene nada de malo, es algo muy bueno”, dijo. “Yo pienso que, si no hubiera sido mexicano, hubiera tirado la toalla desde hace muchísimo tiempo”.
Briana Méndez-Padilla es becaria de California Local News reportando para Impulso.


