- Solo 15 minutos de risa, para sentirse bien; la recomendación del humorista Guillermo
Los Ángeles, Cal.- “El humor es sanador, pero surge del dolor, de la tensión. Y cuando hay tanta tensión y el dolor es tan real y demasiado. Es el momento perfecto para el humor”, dijo Emil Amork Guillermo periodista, humorista y poeta laureado cuyo trabajo combina el comentario político, el periodismo y la sátira en múltiples plataformas mediáticas.
Guillermo participó junto con los humoristas Herbert Siguenza, artista residente en Arts Alive de la Universidad Estatal de San Diego y miembro fundador de la legendaria compañía de teatro latina Culture Clash, y Samson Koletkar, cofundador de Desi Comedy Fest y Comedy Oakland, en la video conferencia de American Community Media (ACoM) llevada a cabo el pasado 6 de marzo bajo el título: “Lo que nos hace reír en tiempos oscuros: el humor como antídoto contra el miedo”.
En momentos de incertidumbre, la comedia y la sátira ayudan a las comunidades a procesar el miedo, desafiar el poder y conectase, se dijo al arranque de la conferencia.
En este contexto, Guillermo dijo que dentro de su ejercicio en el periodismo, por 50 años, el humor ha estado a su alcance sin ser un bromista o comediante profesional. Y considera que cuando la tensión sube, alguien, pide o provoca un chiste, y “es entonces que se produce la risa más grande”. Admitiendo. “Es el antídoto para todo eso”, en referencia a la situación política que se vive en el país.
El humorista considera que en estos momentos, de ahora, se necesitan más risas, pero explica que el humor es subjetivo como cuando dijo un chiste sobre Trump.
“Estoy contando mi chiste de Trump y digo, ‘mira, como comediante, fallo, pero no puedo fallar tan fuerte como ese tipo’… bien, ¿te ríes? ¿Lloras? ¿Sabes? Es como cuatro días después de que comenzara el bombardeo (contra Irán), y no creo que la gente lo entienda todavía”, sugirió.
“Creo que la gente todavía está tratando de entender que estamos en un lío profundo ahora. No lo entienden. Verán subir los precios de la gasolina. Verán que afecta sus vidas. Y dirán, ‘sí, necesito algo…’ No sabían cómo reaccionar. Pero ese es el trabajo del comediante satírico, sacar a la luz la gran burbuja en la que vivimos e intentar llegar a la verdad, a lo que es real. Ese es el valor del humor ahora mismo”, afirmó Guillermo.
En este mismo tema del humor como antídoto de los tiempos adversos el humorista Siguenza, que durante décadas ha utilizado la sátira y el teatro para explorar la política, la cultura y la identidad, dijo que todos los días hace comedia chicana satírica.
“Esto es lo que hacemos todos los días: usar la comedia como un sollozo, como un antibiótico contra la tristeza del mundo, pero el humor siempre es parte de nuestra cultura”.
Dijo que “hay dos tipos de personas: o se ponen tristes o inventan un chiste para romper el hielo”, añadiendo. “Y todos necesitamos eso como desahogo”.
Reconoció que aunque la persona está triste en un funeral, necesita reír y celebrar la vida de esa persona fallecida. “Y por eso creo que el humor es parte de nuestra cultura. Realmente es nuestra salvación”, afirmó.
Siguenza afirma que es verdad que ‘los mexicanos se burlan de todo’ sobre todo porque la gente es pobre, tienen menos recursos y la muerte los acecha constantemente. Y “suelen burlarse de todo esto”.
Incluso dijo que en la cultura mexicana los “apodos” (nombres que suele darse a una persona, tomando de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia) son aceptados aunque sean inapropiados y simplemente se aceptan, como ejemplo dijo son los sobre nombres que les ponen a los discapacitados.
También indicó que es una forma de lidiar con las dificultades y la lucha como cuando alguien muere y se hacen bromas sobre él.
Para Guillermo la perspectiva es de no mirar hacia abajo, sobre todo para la gente inmigrante o de una comunidad de color. Dijo que cuando cuenta un chiste por ejemplo sobre Venezuela habla de las mentiras de las drogas y el fentanilo, y que son mentiras tan buenas que llevó al país a la guerra. “Tiene sentido para Donald Trump. Tiene sentido que a Donald Trump le guste la reina de belleza”, asentó con humor.
En tanto Samson Koletkar, cofundador de Desi Comedy Fest y Comedy Oakland dijo que no encuentra una sola cultura que no sea graciosa y que tenga su propio estilo. “He escuchado a comediantes de todo tipo de orígenes, ya sea étnicos, sexuales, de género o raciales; todos son graciosos. Y por eso surgen voces”, explicó.
El humorista considera que Estados Unidos es la meca de los monólogos. “Aquí nació. Estados Unidos es el precursor de esta idea de decir lo que piensas, sin miedo, de hacer chistes sobre cualquier cosa. Casi ningún otro país es tan libre como Estados Unidos a la hora de burlarse de todo y de cualquiera”.
Por eso a Siguenza le molestó mucho que cuando interpretaban a personas negras, mujeres y trans, las personas les decían que ya no podían hacer de mujeres o de chicos gays porque no lo eran. Y él se sintió censurado en su propio estilo de comedia.
Guillermo ha tratado de romper con la censura y trata de decir lo que verdaderamente siente. Como periodista dice que para él la noticia es la introducción y tratan de encontrar el chiste. “A veces la introducción es el chiste. A veces, la emoción y a veces lo gracioso, como cuando Chrissy Noem fue despedida ayer. Así que pensaba, ‘oh, bueno, ya sabes, van a nominar a Mark Wayne Mullen’. Así que me pregunto qué tan bien se ve con pestañas postizas y labios de bótox”, asentando graciosamente. “Así que, ya sabes, porque ese es el nuevo uniforme del jefe”.
Los comediantes respondieron a la pregunta de cómo abordan en la comedia el tema de los inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), Huenza dijo que como latino no lidia con eso. “Es muy doloroso. Es tan real. Es tan personal. No puedo burlarme de ello. No puedo”, admitió. “No se me ocurren chistes que alivien, se burlen o hagan reír a partir de eso. De todo ese tema, es tan oscuro. Es como hacer chistes sobre campos de concentración”, refirió.
Dijo que la administración actual es tan escandalosa, tan irreal, que no puede identificarla como comediante. “Hay algunos temas que simplemente no abordaría”, afirmó.
Siguenza comentó que poco puede recalibrase sobre el tema para sacar (a las personas) de la desesperación y entender por qué la comedia lleva esperanza y optimismo.
Los comediantes estuvieron de acuerdo en el dicho que dice que ‘ríen para no llorar’. “Es como si la comedia fuera una terapia gratuita. E incluso para el comediante hay cosas que pasan en su vida que intentan resolver y afrontar”, dijo Koletkar. ‘De repente sientes que la alegría se comparte, que la tristeza se comparte. Se vuelve más fácil y mejor. Así que, absolutamente. Los comediantes, ¿cómo decirlo?, son gente triste”.
Por eso Emil considera que no se debe depender del chiste, de un buen comediante, ni del que es malo. “Simplemente ríete. Y te sentirás bien”, dijo. “Solo 15 segundos, te sentirás bien”.
“Imagina si todos nos riéramos al mismo tiempo en todo el mundo. Sería increíble. Sí, ósea, esa es la idea del yoga de la risa”, afirmó.



Emil Amork Guillermo periodista, humorista y poeta laureado, Herbert Siguenza, artista residente en Arts Alive de la Universidad Estatal de San Diego y miembro fundador de la legendaria compañía de teatro latina Culture Clash y Samson Koletkar, cofundador de Desi Comedy Fest y Comedy Oakland.

