- Califican de positiva la resolución de SCJ.
- Negocios latinos impactados por los aranceles y las redadas.
Por Myriam Reyes
Los Ángeles, Ca.- Luego de afirmar que es un alivio que por primera vez la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos frene la actitud de “Rey” del presidente Donald Trump, al declarar ilegales los aumentos en los aranceles, la ex-secretaria del Tesoro de la nación Rosario Marín señaló que el Congreso del país debe asumir su papel de co-igual y no someterse a los caprichos de la actual presidencia.
Por su parte, empresarios de la comunidad latina afirmaron que el Congreso y la Corte federal de Estados Unidos deben darse prisa para solucionar el problema de los aranceles ya que muchos negocios no podrán sobrevivir por mucho tiempo y otros establecimientos comerciales ya se han visto obligados a cerrar debido a los altos costos generados por la nueva administración presidencial y a las redadas.
Lo anterior en relación a que en una votación de 6 – 3, los jueces de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos dictaminaron que era inconstitucional que el presidente Donald Trump estableciera y cambiara aranceles unilateralmente porque la facultad de imponer impuestos recae en el Congreso federal.
El Tribunal anuló los aranceles que el presidente de Estados Unidos había impuesto a casi todos los países utilizando una ley de facultades de emergencia.
Pero la respuesta de la corte ocasionó fuertes críticas por parte del mandatario estadounidense, quien ya firmó una orden ejecutiva que le permite eludir al Congreso e imponer un impuesto del 10 por ciento a las importaciones de todo el mundo que deberán limitarse a sólo 150 días, a menos que se prorroguen por vía legislativa.
Entrevistada por el periódico Impulso, Rosario Marín enfatizó que es verdaderamente inaudito lo que está pasando.

“Para mí, es un alivio porque por primera vez esta Suprema Corte de Justicia frena a este presidente (Donald Trump), porque dictaminó que esos aranceles son ilegales”, recalcó. “Pero, y es increíble; él aún así dice, púes ahora les voy a poner a todos el 10 por ciento. Todo esto va a tomar un tiempo en resolverse a través de las Cortes”.
“Ahora la cuestión es, ¿qué va a pasar con todo ese dinero que ya se colectó, a quién se va a regresar?, si es que se va a devolver, ¿cómo se va a hacer? porque son cosas que la Corte no dictaminó”, afirmó Marín.
Datos federales muestran que el Departamento del Tesoro había recaudado más de 133.000 millones de dólares de los impuestos a las importaciones que el presidente de Estados Unidos ha impuesto bajo la ley de facultades de emergencia.
Los aranceles han sido foco central en las políticas económicas del presidente Trump, que él ha dicho abordan una serie de males, desde corregir desequilibrios comerciales y reactivar a la industria estadounidense de manufactura hasta obligar a otras naciones a actuar, intensificando los esfuerzos para combatir el narcotráfico.
También afirma regularmente, pese a evidencia de lo contrario, que los consumidores y los empresarios estadounidense no serán los que paguen esos aumentos arancelarios.
En cuanto a la reacción del presidente Trump que lanzó un ataque inusualmente personal contra los jueces que votaron en su contra, calificando además su decisión como anti-estadounidense, la ex-funcionaria federal expresó que el mandatario de la Unión Americana se saltó todo el procedimiento legislativo que tiene que realizarse para poder hacer algún cambio en los aranceles, razón por la cual la Suprema Corte dijo que el mandatario Donald Trump no tenía el poder de hacer eso.
“Lo que sucede es que como él estaba acostumbrado a que todo este año todos se hincaban, estaban agachados”, recalcó. “Obviamente cuando le ponen un alto no tiene más que insultos para la Suprema Corte, y han sido los congresistas republicanos primordialmente los que se sometieron totalmente a los caprichos de este señor (el presidente Donald Trump) sin razón, sin motivo, nomás porque él se creía un rey”.
“En nuestro país tenemos los 3 Poderes: el Legislativo, el Judicial y la Casa Blanca y él se brincaba a todos”, comentó Marín. “Definitivamente el Congreso debe asumir su papel de co-igualdad, tiene que tener mucho cuidado porque no le pueden permitir que siga actuando con impunidad”.


NEGOCIOS LATINOS LUCHAN POR MANTENERSE A FLOTE
La empresaria oriunda del estado mexicano de Jalisco María Díaz reveló que ahora más que nunca, incluso que en la época de la pandemia del Covid, está siendo muy difícil mantener operando su negocio Barranco Raspados que abrió desde hace casi 6 años en El Mercadito del Este de Los Ángeles debido a los altos costos y las bajas ventas ocasionados por los aranceles y las redadas migratorias.
“Nosotros vendemos productos mexicanos y ellos han tenido un aumento en sus tarifas”, explicó. “Y eso afecta en lo económico porque nos hemos visto obligados a subir los precios como un 10 por ciento de lo cual la gente se queja, pero en nosotros hemos tenido que asumir el alza en los costos, también hay artículos que ya no encontramos porque los precios están muy altos debido a los aranceles”.
“Desde que subieron los aranceles, las ventas han caído un 30 por ciento”, mencionó Díaz. “Este es un negocio familiar y ahora estamos luchando más que en la pandemia para poder seguir abiertos por lo que esperamos que las autoridades actúen pronto y hagan algo sobre los aranceles, tan sólo aquí en El Mercadito acaban de cerrar 3 negocios por toda esta situación”.
José López, quien es originario de Yucatán, México, expresó que invirtió sus ahorros de 12 años en la apertura de su negocio Willy Wonka Candy hace 3 años en El Mercadito y que ahora han visto sus ventas bajar en un 60 por ciento debido al aumento en los aranceles y a las redadas.


“Ahorita la situación está muy, muy, difícil pués la gente no está gastando como en años anteriores, solamente compra lo necesario”, agregó. “Con los aranceles mis costos subieron un poco más del 40 por ciento, además de que hay escasez de productos. Nosotros hemos tenido que aumentar en promedio un 25 por ciento pero no a todo, porque entonces se nos quedaría la mercancía, por eso consideramos como una buena noticia que la Suprema Corte haya dicho que los aranceles son ilegales, esperamos que las autoridades federales hagan algo pronto porque la existencia de muchos negocios, incluyendo el mío, está en riesgo”.
Ricardo Núñez González, uno de los dueños de la Zapatería Sahuayo, reveló que el negocio familiar que fue abierto por su madre en Noviembre de 1991 ha sufrido una disminución del 80 por ciento en sus ventas por lo que ha tenido que reducir las horas de trabajo a sus empleados para no despedir a nadie.
Expresó que debido al clima que se vive en el país, la gente tiene miedo de salir de sus casas y de gastar dinero por lo que ya no acude tanta gente como antes a El Mercadito.
Agregó que se mantienen a flote gracias a los turistas europeos y a los jóvenes estadounidenses que acuden a su negocio a comprar artículos típicos para mostrar el orgullo que sienten de su descendencia mexicana.
La misma situación pareció repetirse en los negocios establecidos en el área de Koreatown, tal es el caso del restaurante Buena Comida Mexicana que lucía casi vacío pese a ser la hora de la comida, su dueño Henry Delgado originario de Jalisco, dijo que la gente prefiere comer en su propia casa ya que todo está muy caro actualmente, y también porque las redadas han hecho que las personas tengan miedo de salir.
Amanda Vázquez propietaria del restaurante de comida salvadoreña Los Comales Café reveló que la baja afluencia y los altos costos ocasionados por los aranceles han hecho que se atrasen en el pago de la renta del local y que incluso adeuden parte de los salarios de sus empleadas.
“Mire es sábado y está casi solo el local, y es que es demasiado lo que han subido los precios de todos los productos, no es cierto lo que dice el presidente Donald Trump, los aranceles los estamos pagando nosotros”, aseveró. “He tenido que pedir prestado para cubrir una parte de las deudas porque estamos atrasados, si la situación sigue así hasta estoy pensando en vender, aunque no quiero hacerlo y sigo luchando porque mi madre abrió este negocio desde 1980, es el legado que nos dejó y no quisiera que se pierda”.



