Los Ángeles, Cal.- Brian Vásquez de 16 años tiene dos hermanos, uno mayor de 26 años y el pequeño de 11. Su papá Arturo Vásquez, de 46, quien tienen 27 años viviendo en este país, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) el 8 de junio en un lava autos de Culver City.
“Yo estaba con mi papá”, dijo Brian quien estaba en el auto también junto con su mamá y su hermano menor cuando ocurrieron los hechos.
Cuenta que ya tenían planes ese día domingo: primero pasar a lavar e automóvil de la familia y luego ir de compras para celebrar su fiesta de cumpleaños en una tienda Smart Final.
El papá de Brian, quien es repostero y trabaja para una compañía local, está detenido en el Paso, Texas, y ya tiene abogado. “El plan es que regrese aquí y pelear su caso”, dijo Brian al revelar que su padre no tenía ningún delito y que la familia estaba hablando frecuentemente con él por lo que supo que su papá se encontró en el centro de detención con mucha gente de su comunidad, sobrinos de amigos, y gente conocida que son inmigrantes indocumentados de Oaxaca y que trabajan en Estados Unidos.
Brian tiene fe en que su papá regrese a su casa y la comunidad lo ha apoyado.
Desde que la su comunidad zapoteca se dio cuenta de lo que estaba pasando, por las noticias, empezó a solidarizarse con su familia, donándoles dinero y rezando por ellos, lo que les da ánimo en medio de la situación de separación familiar que viven.
“Ellos saben lo que estamos pasando”, dijo tras revelar que su padre era el sostén de la familia y que ahora necesitan el dinero para el pago de los abogados y muchos otros gastos.
Cuando fue arrestado Arturo, Brian solo vió un auto blanco, al que consideró normal, porque los agentes federales no estaban identificados.
Dijo que su papá es responsable de paga sus impuestos, que trabaja y que no es justo que sea tratado de mala manera. “Los tiran, los agarran por el cuello. Miré a un hombre tirado por 4 oficiales tratándolos como animales”. “Siento que los migrantes están bajo una cacería por su piel o cualquier cosa”, admitió el joven.
Vásquez dice les ha hecho bien a su salud mental que organizaciones y gente los este visitado en su casa porque sienten que su vida ha cambiado de la noche a la mañana.
“Mi hermanito de 11 años llora. Le digo que todo estará bien y le prometo que mi papá va a regresar y podremos retomar la vida sin miedo”.
La familia creo una cuenta de GoFundMe (https://www.gofundme.com/f/stand-with-arturos-family-in-need ) en la que cumplió en pocos días una meta de 19 mil dls de 24 para los gastos de abogacía de su padre.
“No queremos ICE aquí, da mucho miedo, las calles se ven vacías y se ve una comunidad muerta”, dijo al comienzo de las redadas en Los Ángeles.

